Mientras Milei mira para otro lado, una firma israelí se prepara para explotar el petróleo de Malvinas
Mientras el gobierno de Milei se incomoda por un gesto patriótico de los futbolistas, una empresa israelí avanza sin trabas en la explotación petrolera de las islas. ¿Quién está realmente usurpando Malvinas?
El gesto de los jugadores de la selección argentina tras vencer a Inglaterra volvió a poner a Malvinas en el centro de la escena. Pero mientras el gobierno de Javier Milei se incomodaba por la reivindicación, Gran Bretaña y las islas avanzan a paso firme con la explotación petrolera offshore a través del proyecto Sea Lion, liderado por la empresa israelí Navitas Petroleum.
¿Qué pasó con el cartel de los jugadores?
Una sábana pintada con aerosol, desplegada por los futbolistas tras el triunfo frente a la selección británica, reavivó el debate sobre la soberanía de las islas. Los funcionarios libertarios calificaron el gesto como un acto de descortesía y mala conducta, intentando evitar que la política se metiera en la fiesta deportiva. El gobierno británico, por supuesto, coincidió.
El proyecto que ya está en marcha
Sea Lion no es una promesa. Ya comenzó la construcción, se contrataron servicios de perforación y se está desarrollando la infraestructura submarina. La producción inicial será de 55.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliarse a 150.000. Para dimensionarlo: Argentina produce hoy cerca de 900.000 barriles diarios, de los cuales más de 600.000 salen de Vaca Muerta.
El operador del yacimiento será Navitas Petroleum, con el 65% del proyecto. El 35% restante pertenece a la británica Rockhopper Exploration. Según el exministro Matías Kulfas, uno de los directivos de Navitas es Yacob Katz, ex director general del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua de Israel.
El doble estándar ambiental
Cuando un gobierno argentino intentó explorar petróleo offshore, surgieron protestas de ambientalistas y ONG como Greenpeace. Sin embargo, hoy no se escuchan quejas por el potencial impacto de Sea Lion, que se desarrolla a una distancia similar de la costa patagónica. La diferencia es que ahora quien explota es una empresa extranjera.
Un escenario de difícil reversión
El impacto económico en las islas será inmenso: ingresos fiscales, autonomía financiera, desarrollo logístico y energético. Ya no se trata de un territorio remoto con ovejas, sino de un enclave petrolero multimillonario con intereses estratégicos de varios Estados. Kulfas señala: “Los recursos naturales de Malvinas no pertenecen al Reino Unido ni al Gobierno de Ocupación Ilegal de Malvinas”.
Mientras tanto, en Argentina, el único consuelo parecen ser los triunfos deportivos y el cántico “el que no salta es un inglés”. Quizás pronto haya que agregar “el que no salta es israelí”.