Mientras Kristalina posa en Vaca Muerta, un hombre muere solo en un cajero: la grieta que nadie quiere ver
Kristalina Georgieva visitó Vaca Muerta mientras un hombre moría en un cajero. La paradoja de una provincia que crece pero deja heridos en el camino.
El martes pasado, dos imágenes marcaron a Neuquén: una mujer con traje de YPF sonríe en Loma Campana; un hombre de 40 años muere adentro de un cajero automático. La provincia crece a un ritmo que deja a muchos atrás, y la brecha entre el brillo de Vaca Muerta y la crudeza de la calle se vuelve insoportable.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, visitó Loma Campana para poner a Vaca Muerta en el centro de la escena. Mientras los flashes apuntaban a los yacimientos, en las redes sociales algunos usuarios buscaban imágenes satelitales de Añelo y se encontraban con calles de tierra y casas precarias. Nada que ver con la Dubai argentina que prometen los discursos.
¿Gas para el mundo, pero no para los neuquinos?
El gobierno provincial anunció proyectos para tender redes de gas natural, en un intento por cerrar la contradicción más flagrante: Neuquén tiene la segunda reserva más grande de gas no convencional del planeta, pero miles de sus habitantes siguen sin acceso a ese recurso. Mientras tanto, la Casa Rosada muestra los yacimientos como la llave para pagar deudas con el FMI, y Vaca Muerta se convierte, casi sin quererlo, en un símbolo de un futuro que no llega para todos.
Los políticos locales repiten que no vengan más, que no hay trabajo para todos. Pero el hambre en otras provincias es más fuerte que cualquier advertencia. Y los que llegan se topan con un clima hostil, un costo de vida altísimo y la exclusión de un modelo que, aunque genera los salarios más altos del país, también cava una zanja profunda entre los que están adentro y los que miran desde afuera.
La muerte del hombre de 40 años en un cajero automático ocurrió justo cuando la emisaria de Washington pisaba suelo neuquino. Esa realidad, la que no aparece en las fotos con mamelucos de YPF, es una herida que se agranda con cada día de crecimiento desordenado. Y esa herida, también, es Neuquén.