Mientras el verano se acerca, Tucumán apura una jugada que puede cambiar tus facturas de luz
Tucumán y las provincias del Norte Grande negocian un cambio en los subsidios que impactaría de lleno en tu factura de luz durante el verano. El tope de consumo bonificado que piden no es el que rige hoy, y la decisión final todavía no está tomada.
El Gobierno de Tucumán redobló la presión ante la Secretaría de Energía de la Nación para conseguir un régimen de subsidios eléctricos por "zona cálida" que eleve hasta 500 o 550 kWh mensuales el tope de consumo alcanzado por las bonificaciones durante los meses de calor. La movida no es aislada: la impulsan en bloque los gobernadores del Norte Grande, con el objetivo de amortiguar el salto de las boletas que provoca el uso intensivo de equipos de refrigeración en verano.
El secretario de Energía de Tucumán, Martín Viola, confirmó que los estudios técnicos ya fueron remitidos a las autoridades nacionales y aclaró que, si la iniciativa avanza, se instrumentará a través de una resolución oficial.
De 300 a 550 kWh: qué cambia en el esquema
La propuesta apunta a modificar de manera temporal los bloques de consumo subsidiado. Según detalló el funcionario, una familia tipo hoy tiene un límite cercano a los 300 kWh por mes, mientras que el planteo del Norte Grande busca estirar ese umbral a una franja de entre 500 y 550 kWh.
El esquema contempla, además, que las compensaciones vigentes del 50% y del 25% puedan aplicarse sobre esos niveles más altos de demanda. La idea es que el régimen especial rija entre cuatro y cinco meses, en coincidencia con la temporada de temperaturas más altas.
Las provincias del Norte quieren un tratamiento diferencial para las regiones cálidas, tomando como espejo el régimen de "zona fría" que ya existe para el gas en la Patagonia. El argumento es simple: el clima obliga a un consumo eléctrico muy superior para refrigerar las casas.
Según los cálculos del área energética provincial, la demanda residencial puede trepar entre un 75% y un 100% durante los meses de calor, empujada sobre todo por los aires acondicionados y otros sistemas de refrigeración.
Quiénes quedan afuera del sistema actual
La iniciativa busca aliviar el impacto tarifario en hogares de ingresos medios y sectores vulnerables que quedaron fuera del esquema más restringido de subsidios nacionales tras los cambios en la política energética. Parte de esos usuarios tampoco cumple los requisitos para acceder a la Tarifa Social Eléctrica provincial que regula el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (Ersept), por sus criterios de inclusión.
Mientras las negociaciones con la Nación siguen su curso, la Secretaría de Energía recomendó a los usuarios revisar con lupa sus facturas. Las boletas incluyen tablas comparativas que permiten ver la evolución mes a mes del consumo y detectar diferencias llamativas.
Ante aumentos desproporcionados o mediciones que no cierran, los usuarios pueden pedir una revisión técnica y presentar reclamos tanto en la Secretaría de Energía como en el Ersept.
Desde el área provincial atribuyeron los últimos incrementos generales a una combinación entre el alza de los costos internacionales de generación eléctrica y la reducción progresiva del financiamiento estatal del sistema.
Plan de contingencia y obra estratégica
En paralelo a la discusión tarifaria, Tucumán prepara medidas para aguantar el aumento de la demanda eléctrica en verano. Viola anticipó que en las próximas semanas se presentará un nuevo plan de contingencia elaborado junto a la distribuidora EDET.
El programa buscará agilizar la respuesta ante eventuales fallas del sistema y contingencias climáticas en jornadas de consumo elevado, cuando la infraestructura queda al límite.
A esas medidas se suma la obra eléctrica El Bracho-Villa Quinteros, considerada estratégica para reforzar la capacidad de transporte de energía en la provincia. El proyecto forma parte de las intervenciones para fortalecer la red frente a una demanda que se dispara en la temporada estival.
La definición del régimen de "zona cálida" quedó ahora en manos del Gobierno nacional. Para Tucumán y el resto del Norte Grande, la meta es que las mayores necesidades eléctricas derivadas del clima entren al esquema de subsidios antes de que el verano lleve el consumo residencial a sus picos más altos.