Meten mano en los cables que cruzan el río Paraná: la navegación sigue abierta
Enersa ya empezó a cambiar los cables que cruzan el río Paraná y que sostienen la luz de dos provincias. La obra tiene un detalle que muchos no esperaban y que cambia la rutina de quienes navegan por la zona.
Enersa arrancó esta semana el recambio de unos 2.000 metros de conductores de alta tensión que atraviesan el río Paraná y unen el sistema eléctrico entrerriano con Santo Tomé, en Santa Fe. La obra, que se extiende por una semana de trabajo intensivo desde el barrio La Toma, en Paraná, apunta a mejorar la seguridad y la estabilidad del suministro interprovincial.
El presidente de la distribuidora, Uriel Brupbacher, contó a Elonce que ya se reemplazó uno de los conductores y que el cronograma prevé cerrar el recambio total el martes. "Esta semana comenzamos los trabajos y estamos realizando el cambio de uno de los conductores. Ayer se hizo otro y está planificado terminar el martes con el reemplazo total", precisó.
Una línea que va y viene entre dos provincias
Los cables forman parte de una línea de alta tensión que permite trasladar energía en ambos sentidos, según lo que necesite el sistema. Brupbacher recordó que antes Entre Ríos se abastecía desde Santa Fe, pero que la puesta en marcha de la Estación Transformadora Gran Paraná invirtió también ese flujo.
"Antes tomábamos energía de Santa Fe. Desde la puesta en funcionamiento de la Estación Transformadora Gran Paraná, estamos transportando energía hacia esa provincia", explicó. Esa conexión sirve para responder a deficiencias o picos de demanda en cualquiera de las dos jurisdicciones: si Santa Fe precisa un aporte extra, lo recibe desde Entre Ríos, y el mecanismo funciona igual a la inversa cuando hay problemas en las estaciones de Paraná.
"Son líneas del sistema interconectado interprovincial y nacional que brindan seguridad al momento de prestar el servicio", destacó el titular de Enersa.
Cables hechos a medida para cruzar el río
La obra demandó una inversión de 163 mil dólares en materiales diseñados específicamente para las condiciones del cruce. No se usaron cables genéricos: los conductores se fabricaron según la longitud del tendido, la tensión entre torres y las exigencias de estar sobre una vía navegable.
"Es un conductor que no se consigue de manera genérica en el mercado. Se fabrica específicamente para esta obra por la tensión que debe soportar a lo largo de más de 2.000 metros", indicó Brupbacher. El material tiene particularidades en su núcleo de aluminio y en su cobertura, además de elementos de protección y la morsetería que sostiene el tendido.
Los cables quedan a unos 50 metros sobre el nivel del río para que las embarcaciones pasen sin riesgo. Esa altura también busca evitar que se repita un episodio como el accidente de hace 34 años, que había dañado la infraestructura.
El final de los parches provisorios
Desde aquel incidente, la empresa venía haciendo intervenciones paliativas para mantener la línea operativa. El recambio actual apunta a resolver el problema de fondo.
"Teníamos esta dificultad en los cables después de un accidente ocurrido hace 34 años. Se venían realizando correcciones paliativas y era necesario reemplazar los conductores", señaló el presidente de Enersa, que puso el acento en el trabajo de los especialistas sobre las torres de alta tensión.
Las cuadrillas arrancaron cada jornada entre las 7 y las 7.30 y siguieron hasta cerca de las 19, con un cronograma armado para completar cada etapa sin frenar una vez empezada. "Esto demuestra la eficiencia, la tecnología y la capacidad de todo el personal de Enersa para realizar un trabajo de estas características", sostuvo.
El río, sin cortes
La empresa había evaluado restringir el tránsito fluvial durante las tareas, pero terminó diseñando el operativo para no interrumpir la navegación. "Existía la posibilidad de hacerlo cortando el tránsito en el río, pero se evitó. La obra fue planificada de una manera que permitió no interrumpir la traza navegable", explicó Brupbacher.
El titular de Enersa aseguró que la intervención dará mayor estabilidad a los sistemas de Entre Ríos y Santa Fe, y remarcó que el transporte de energía deja regalías para la provincia. "Los recursos que llegan a la empresa se invierten de la mejor manera. Esto no solo beneficia a Enersa, sino también a la provincia, que recibe una regalía por el transporte de energía", concluyó.