Metán lleva 12 días bajo la lluvia y el cerro Crestón tiene la explicación
¿Qué tiene que ver el cerro Crestón con que Metán no vea el sol desde hace casi dos semanas? La respuesta que dio el meteorólogo salteño y la fecha en la que volvería la primavera.
San José de Metán acumula doce jornadas consecutivas de precipitaciones, un registro que no se veía desde 1994, y los meteorólogos ya encontraron al responsable: el cerro Crestón. Las calles anegadas y los caminos rurales intransitables tienen a los vecinos al límite, mientras la primavera parece haber desaparecido del calendario.
El octubre metanense rompió todos los moldes. De los 19 días transcurridos hasta ahora, llovió en 15. Solo cuatro jornadas quedaron al margen de las precipitaciones y apenas dos tuvieron algo de sol. El acumulado ya llega a 66,1 milímetros, bastante por encima de la media mensual histórica de 50,3 mm.
Para encontrar un antecedente de semejante persistencia hay que retroceder a 1994, cuando se contabilizaron 18 jornadas pasadas por agua. Y el recuerdo más fresco es peor: en marzo de este año, las intensas tormentas arrasaron calles y desbordaron canales urbanos en la ciudad.
¿Por qué no para de llover en Metán?
El meteorólogo salteño Ignacio Nieva explicó, en declaraciones publicadas por El Vocero, que el fenómeno de fondo responde a la ubicación de un centro de altas presiones al noreste de las Islas Malvinas. Ese sistema empuja de manera permanente aire húmedo y más frío hacia el continente, lo que genera abundante nubosidad y un descenso térmico marcado en buena parte del país.
Pero hay un factor regional que termina de explicar por qué Metán es la zona más castigada: la serranía que se levanta al oeste de la ciudad, con el cerro Crestón como principal protagonista. Esa formación geográfica obliga al flujo de aire húmedo a ascender, lo que potencia drásticamente la formación de nubes y concentra las precipitaciones justo sobre el municipio.
Cuándo vuelve el sol
La buena noticia es que el temporal tiene fecha de vencimiento. Los modelos meteorológicos nacionales, europeos y americanos coinciden en que la inestabilidad empezará a dar tregua y que las condiciones mejorarán de forma notable a partir de la próxima semana, con un ascenso paulatino de la temperatura.
Mientras tanto, los productores y trabajadores de la zona siguen lidiando con los caminos rurales completamente anegados, y los vecinos esperan que el pronóstico se cumpla para volver a ver el cielo despejado después de casi dos semanas de gris.