Un hospital del interior de San Luis fue elegido para empezar a registrar dos patologías que hasta ahora no tenían un conteo propio. Desde noviembre, cada caso atendido en Merlo pasará a formar parte de una base nacional: qué se busca medir y por qué importa.
El Hospital Regional Madre Catalina Rodríguez de Villa de Merlo quedó seleccionado para integrar una red provincial que empezará a contabilizar los accidentes cerebrovasculares (ACV) y las insuficiencias cardíacas descompensadas. El anuncio lo hizo el Ministerio de Salud de San Luis y la puesta en marcha está prevista para noviembre.
No es un dato menor para la región: hasta ahora esos casos se atendían, pero no se sistematizaban en un registro común. La nueva red apunta a cubrir ese vacío.
Tres hospitales, una misma tarea
El centro merlino es uno de los tres establecimientos de referencia elegidos para instrumentar el sistema. Los otros dos son el Hospital Juan Domingo Perón de Villa Mercedes y el Hospital Central Dr. Ramón Carrillo de la capital provincial.
Los tres funcionarán como unidades centinela, una modalidad de vigilancia epidemiológica que consiste en registrar y notificar los casos de determinadas enfermedades para conocer cómo se comportan en la población.
En concreto, los equipos de salud cargarán información sobre los pacientes atendidos por ACV e insuficiencia cardíaca descompensada. Esos datos se volcarán al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, que concentra información epidemiológica de distintas jurisdicciones del país.
Para qué sirve el registro
Según explicó la cartera sanitaria, la meta es contar con registros sistemáticos y actualizados que permitan dimensionar el peso real de ambas patologías y orientar las decisiones sanitarias.
Durante octubre, funcionarios y equipos técnicos provinciales mantuvieron reuniones con directivos, responsables de servicios médicos y referentes de epidemiología de los tres hospitales. En esos encuentros se organizaron los procedimientos de registro, se establecieron los circuitos de notificación y se coordinaron las tareas que deberá cumplir cada establecimiento.
La implementación está a cargo del Servicio de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades No Transmisibles, dependiente de la Dirección de Epidemiología y Bioestadística, en coordinación con la Dirección de Promoción y Prevención de la Salud.
