Merendó con su amigo, fue a bañarse y no salió más del baño
La rutina era siempre la misma: merienda, charla y un rato de compañía. Esa noche, Ramón avisó que se iba a bañar y le pidió a su amigo que lo esperara. Minutos después, el silencio detrás de la puerta lo cambió todo.
Un hombre de 73 años fue encontrado sin vida en el baño de su casa en Ancaján, departamento Choya, tras compartir una merienda y una larga charla con un amigo. La víctima, identificada como Ramón Rosa Gómez, vivía sola y solía recibir la visita de un vecino con quien conversaba durante horas.
El hecho ocurrió anteanoche. El amigo, de 54 años, llegó por la tarde a la vivienda y juntos merendaron. La charla se extendió hasta alrededor de las 20.30, cuando Gómez anunció que se bañaría y luego se prepararía para descansar. Antes de entrar al sanitario, le pidió al visitante que no se fuera, para seguir conversando un rato más después de higienizarse.
El dueño de casa ingresó al baño y su amigo esperó en otra habitación. Al notar que pasaba demasiado tiempo sin que saliera, el visitante se acercó a la puerta. No escuchó ruidos, golpeó y no obtuvo respuesta. Preocupado, abrió la puerta y encontró a Gómez tirado en el piso, sin respirar.
De inmediato llamó a la policía y solicitó asistencia médica. Un profesional de una posta sanitaria certificó que Gómez ya no tenía signos vitales. Personal de la subcomisaría de Choya se hizo presente en el lugar.
El amigo declaró ante los policías que desconocía que Gómez padeciera alguna enfermedad; solo sabía que tomaba un antiinflamatorio. Los uniformados se entrevistaron con la médica de cabecera del fallecido, quien confirmó que el hombre sufría de cardiopatía isquémica.
La muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio de causas naturales. La profesional firmó el acta de defunción. Por orden de la fiscal de Choya y Guasayán, Dra. Rocío Fringes, el cuerpo fue entregado para su inhumación.