Menos manos para ayudar y más mesas que llenar: la doble crisis que atraviesan los comedores
Mientras la crisis empuja a más familias a los comedores, los voluntarios escasean y los recursos no alcanzan. ¿Cómo hacen las organizaciones para sostener la ayuda?
La crisis económica no solo empuja a más familias a buscar un plato de comida en comedores y merenderos, sino que al mismo tiempo deja a esas organizaciones con menos voluntarios disponibles y con mayores dificultades para conseguir recursos. Así lo describió Gionas Borboy, fundador de la Red Alimendar, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Borboy fue contundente al explicar que la caída en el número de voluntarios no responde a una falta de solidaridad, sino a las urgencias que hoy atraviesan quienes antes podían destinar parte de su tiempo a ayudar. "Las personas que antes podían estar, de repente están con dos o tres trabajos más y no tienen la posibilidad de dar ese tiempo extra que tenían para generar algún tipo de acción", sostuvo.
El problema también golpea a quienes están al frente de las organizaciones. El propio Borboy reconoció que, aun con un fuerte compromiso, resulta complicado organizar rescates de alimentos, trasladar donaciones o acompañar las actividades comunitarias. "Uno mismo, que está con la camiseta puesta y es fundador, a veces tiene dificultades para generar un rescate y buscar las maneras de poder desarrollarlo", manifestó.
Tejer redes para sostener el trabajo territorial
Frente a este panorama, representantes de la Red Alimendar, Cáritas, Techo, Cruz Roja, Rotaract y Rotary comenzaron a coordinar acciones. El objetivo es compartir capacitaciones, información, relevamientos y alternativas de financiamiento que permitan fortalecer el trabajo en los barrios.
Para Borboy, la voluntad por sí sola no alcanza cuando faltan medios para trasladarse, colaborar con una olla comunitaria o sostener una actividad. Por eso consideró indispensable profundizar la articulación entre entidades. "Entendemos que tenemos que comenzar a tejer redes. No es una cuestión de que a la gente ya no le importen las problemáticas, sino que existe una falta de tiempo y una dificultad económica", aclaró.
La Red Alimendar ya desarrolló tareas junto con Techo, la Universidad Nacional de Misiones y la Cruz Roja, entre las que aparecen relevamientos territoriales y capacitaciones destinadas a cocineras comunitarias. "Donde cada uno es bueno, el otro también se puede potenciar", resumió.
Menos recursos y más personas que necesitan asistencia
Borboy también presentó datos de un relevamiento realizado en barrios populares de una zona de Posadas comprendida entre las avenidas Quaranta y Mártires y el sector cercano al río. En ese territorio fueron identificados 54 comedores comunitarios.
El estudio mostró que el 95% de esos espacios es impulsado por mujeres. También reveló que cerca del 25% recibe asistencia irregular del Ministerio de Capital Humano de la Nación, otro porcentaje similar trabaja con la Municipalidad y entre un 20% y un 25% mantiene algún vínculo con el Ministerio de Desarrollo Social de Misiones. Los restantes funcionan mediante organizaciones, fundaciones, aportes privados y distintas formas de autogestión.
Sin embargo, la menor disponibilidad de ayuda coincide con un incremento de la cantidad de personas que buscan un plato de comida. "Más allá de que se entrega menos y se puede apoyar menos, también se agranda la cantidad de personas que acuden a los comedores. No es solamente que están recibiendo menos, sino que tienen que cubrir a mucha más gente", explicó.
Ante esa situación, las cocineras organizan ventas de alimentos y otras actividades para reunir fondos. Lo recaudado no se destina únicamente a la compra de mercadería, ya que también deben afrontar el costo del gas y otros elementos indispensables para preparar las comidas.
Borboy planteó que los espacios comunitarios deberán avanzar hacia nuevas alternativas de sostenimiento, aunque aclaró que el escenario deseable sería que ninguna familia necesitara recurrir a ellos. "Ojalá que los comedores no tuvieran que existir y que cada una de las personas pudiera comer en su casa", expresó.
Como referencia, mencionó experiencias de ollas comunes desarrolladas en Lima, Perú, donde la comunidad participa activamente en el sostenimiento de las iniciativas. A su entender, ese tipo de organización puede aportar herramientas para repensar el funcionamiento local, aunque cada modelo deba adaptarse a las características del territorio.
Participación en la Semana Social
Borboy brindó la entrevista mientras viajaba hacia Córdoba para participar de la Semana Social organizada por el Episcopado Argentino. Allí compartirá experiencias con otras organizaciones y formará parte del cierre de las actividades.
El encuentro incluye talleres y espacios de análisis sobre la tarea solidaria, las problemáticas sociales y el papel de las redes comunitarias. La propuesta también busca vincular ese trabajo con los lineamientos de la Iglesia y el mensaje del papa León. "En estos tiempos, donde todo se complica, las acciones colectivas y las búsquedas en red son sumamente necesarias para afrontar las problemáticas", concluyó el fundador de la Red Alimendar.