Mendoza ya rastrea las armas del delito: qué encontraron en 251 muestras
Mendoza ya tiene un laboratorio que cruza balas y vainas para conectar delitos que parecían aislados. Ahora el Ejecutivo quiere convertirlo en ley y sumar a las fuerzas federales: los números que ya arroja el sistema y lo que puede cambiar en las causas por armas.
El Ejecutivo mendocino dio un paso clave para convertir en ley una herramienta que ya funciona: este miércoles la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, ingresó al Senado el proyecto de Ley de Huella Balística, que busca darle marco normativo al laboratorio provincial y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
La iniciativa apunta a "cortar el circuito de armas", según definió la funcionaria. El objetivo no es solo identificar el arma usada en un hecho delictivo, sino también reconstruir cómo llegó a manos de los delincuentes.
Del acto participaron la vicegobernadora Hebe Casado; el presidente provisional del Senado, Martín Kerchner; el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff; la jefa de Policía Científica, Erica Bengolea; y la responsable del Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, Silvana Girula.
Cómo funciona el sistema
El mecanismo arranca con la recolección de evidencia balística en las escenas del delito. Se analizan vainas, proyectiles y armas secuestradas, aunque no siempre todos esos elementos están disponibles.
Con la ley, el Gobierno quiere darle continuidad institucional al laboratorio inaugurado en febrero pasado y formalizar la creación del banco de perfiles. A ocho meses de su puesta en marcha, el laboratorio acumula 251 muestras y permitió obtener 117 coincidencias positivas, según los datos que aportó Rus.
Información balística para vincular delitos
Uno de los principales aportes del sistema es que permite conectar investigaciones que en un principio parecen hechos aislados. Así, la información balística ayuda a determinar qué tipo de arma se usó y si esa misma arma aparece asociada a otros delitos.
Según detalló la ministra, esos datos también sirven para elaborar inteligencia criminal y avanzar sobre bandas delictivas, sospechosos y la procedencia de armas y municiones. Rus mencionó casos investigados en Mendoza donde el sistema permitió establecer conexiones entre hechos.
Otro de los objetivos es avanzar en el intercambio de información con las fuerzas federales para fortalecer investigaciones de mayor complejidad y rastrear armas vinculadas al contrabando y al narcotráfico.
La ministra confirmó que ya hay contactos entre los equipos para vincular las bases de datos: "Nosotros ya estamos en tratativas, de hecho ya vienen trabajando los equipos con las fuerzas federales para relacionar las dos bases de datos".