Mendoza ya autorizó contrataciones para 2027, pero las obras nuevas quedaron en pausa
¿Qué obras y contrataciones podrá pagar Mendoza con el Presupuesto 2027? El Gobierno ya habilitó el inicio de trámites, pero puso un tope trimestral y una traba clave para las obras nuevas. ¿Qué partidas quedan afuera?
El Gobierno de Mendoza comenzó a ordenar el gasto del año que viene con una medida que marca un límite claro: las contrataciones de bienes y servicios para 2027 ya pueden empezar a tramitarse, pero las obras públicas nuevas quedan frenadas hasta que la Legislatura apruebe el Presupuesto.
La decisión quedó formalizada en el Decreto Acuerdo N° 1929, que habilita a los organismos provinciales a iniciar procesos de contratación cuyos gastos se imputarán al ejercicio 2027. No se trata todavía de la presentación formal del proyecto de Presupuesto, sino de un mecanismo de transición para que la administración pueda anticiparse a necesidades del próximo año.
Así, algunas compras y contrataciones podrán comenzar a tramitarse en los últimos meses de 2026, aunque su impacto presupuestario corresponda a 2027. La autorización se apoya en la Ley de Administración Financiera y en las normas presupuestarias vigentes, y alcanza a las jurisdicciones y organismos que necesiten iniciar procedimientos vinculados con bienes y servicios cuyo devengamiento corresponda al próximo ejercicio.
El freno a las obras nuevas
Uno de los puntos centrales del decreto es el límite sobre las obras públicas. Mientras el Presupuesto 2027 no esté aprobado, no podrán generarse nuevos compromisos presupuestarios destinados a determinadas obras. El objetivo es evitar que la administración avance sobre gastos futuros sin contar con el crédito presupuestario correspondiente.
El esquema también contempla controles sobre los recursos disponibles y el equilibrio de las cuentas provinciales. La autorización para iniciar trámites no significa que cada organismo tenga vía libre para comprometer cualquier gasto: deberá ajustarse a las condiciones que fije Hacienda y a la disponibilidad presupuestaria.
La medida se produce en una etapa clave, cuando la Provincia comienza a preparar el funcionamiento administrativo del próximo año. Durante los últimos meses de cada ejercicio, el Estado debe anticipar compras, servicios y contrataciones que necesitan continuidad para no quedar demorados por el cambio de ejercicio presupuestario.
En ese sentido, el Decreto Acuerdo N° 1929 funciona como una herramienta de transición entre el presupuesto vigente y el que regirá en 2027. Permite avanzar con determinados procedimientos, pero mantiene límites sobre las decisiones que impliquen nuevos compromisos sin respaldo en el próximo presupuesto.
Cómo funcionará el esquema de gasto
El decreto establece que las erogaciones corrientes y de capital podrán afectarse preventivamente hasta un 20% acumulativo por trimestre, tanto para partidas financiadas con Rentas Generales como para aquellas que utilizan recursos afectados. El cronograma distribuye ese margen en enero, abril, julio y octubre.
Cada repartición tendrá además 15 días para presentar ante Hacienda una proyección de su ritmo de gasto. Esos pedidos podrán modificarse en función de la recaudación estimada y de las necesidades particulares de cada organismo.
El decreto contempla excepciones. Las contrataciones vinculadas con la Fiesta Nacional de la Vendimia podrán afectar hasta el 80% del presupuesto habilitado, con una distribución concentrada entre enero y marzo. El mismo porcentaje podrá utilizarse desde enero para determinadas partidas de deuda pública y para organismos que manejan recursos vinculados con financiamiento internacional.
El próximo paso será la elaboración y presentación del proyecto de Presupuesto 2027, que deberá definir las prioridades de gasto, los recursos previstos y el esquema de financiamiento de la Provincia. Recién con esa discusión podrá conocerse en detalle cuánto dinero prevé Mendoza destinar a funcionamiento del Estado, salarios, obra pública, servicios, seguridad, salud, educación y el resto de las áreas.
Por ahora, el Gobierno provincial dejó establecido el primer marco para comenzar a preparar ese escenario: algunas contrataciones podrán empezar a tramitarse con cargo al ejercicio 2027, mientras que las nuevas obras quedan sujetas a mayores restricciones hasta que exista el presupuesto que les dé respaldo.