Mendoza va en contra del país: el empleo no crece y ya son tres años de caída
En el país se crearon 264.000 puestos de trabajo en el último año, pero en Mendoza pasó lo contrario: el Gran Mendoza perdió 11.000 empleos y acumula tres años de caída. Los números oficiales que explican por qué la provincia va en contra de la tendencia nacional.
El mercado laboral argentino sumó ocupados en el último año, pero Mendoza fue la excepción: no solo no creció el empleo, sino que se destruyeron puestos de trabajo. El dato surge del informe de Mercado de Trabajo del INDEC y contradice la imagen que se proyecta desde Buenos Aires.
La comparación interanual del segundo trimestre de 2026 deja un contraste claro. A nivel nacional, los 31 principales aglomerados urbanos pasaron de 13.304.000 personas ocupadas en 2025 a 13.569.000 en 2026: unos 264.000 puestos nuevos, en gran parte informales.
En el Gran Mendoza, en cambio, el mismo período muestra una retracción. Se pasó de 506.000 puestos de trabajo a 495.000, una caída de 11.000 empleos solo en el área metropolitana.
Tres años de saldo negativo
El retroceso no es un fenómeno aislado del último año. Si se toma el cuarto trimestre de 2023, cuando asumió la gestión de Alfredo Cornejo, el Gran Mendoza registraba 502.000 puestos de trabajo. Los últimos datos oficiales hablan de alrededor de 495.000: 7.000 empleos menos durante la actual gestión.
La caída se profundiza si se contempla la estacionalidad. Comparando el cuarto trimestre de 2023 con el cuarto trimestre de 2025, el número de ocupados cayó de 502.000 a 483.000, es decir, casi 20.000 puestos menos.
Dos dinámicas que se separan
Las cifras permiten observar dos comportamientos distintos: mientras el país muestra un crecimiento interanual de la ocupación, Mendoza registra una disminución entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026.
Los movimientos, tanto de aumento como de caída, no son significativos por sí solos. Sin embargo, el sostenimiento de estas tendencias puede empezar a marcar un distanciamiento entre la provincia y el promedio nacional.
Más allá de lo que indican los números, a pocos kilómetros de la Peatonal y la calle San Martín convive otra Mendoza: la del trabajo precario, los barrios postergados y las familias que no llegan a fin de mes. Las cifras oficiales de pobreza y empleo de la provincia se parecen cada vez más a las del conurbano bonaerense.