Mendoza suma una carrera para formarse como maestro en destilados: quiénes pueden anotarse
El Instituto Don Bosco abrirá una especialización de 200 horas para formar maestros en destilados, con dos cohortes desde 2026. Pero antes de anotarse hay un requisito que muchos no cumplen.
La Dirección General de Escuelas aprobó una nueva edición de la Especialización Maestro en Destilados Vínicos y Otros, una propuesta que busca formar profesionales capaces de intervenir en la elaboración, el control, el análisis y el desarrollo comercial de bebidas espirituosas.
La capacitación será dictada por el Instituto de Educación Superior PT-021 Don Bosco y tendrá una carga total de 200 horas reloj. La DGE habilitó dos cohortes a partir del ciclo lectivo 2026, condicionadas a su viabilidad presupuestaria y financiera.
Un sector que creció en Mendoza
El propio diseño curricular señala que, mientras la industria vitivinícola tuvo históricamente un papel central en la provincia, la producción de destilados permaneció durante décadas en un segundo plano. Esa situación empezó a cambiar con fuerza en las últimas dos décadas y, sobre todo, en los últimos cinco años, impulsada por el crecimiento del consumo de bebidas blancas, cócteles y productos como el gin. En paralelo, se multiplicaron las destilerías y los emprendimientos con alambiques artesanales.
La propuesta apunta a técnicos y profesionales vinculados con la industria vitivinícola y alimentaria que quieran incorporarse o profundizar conocimientos en ese rubro.
Quiénes pueden inscribirse
Podrán ingresar técnicos superiores en Enología e Industrias de los Alimentos, técnicos en Enología e Industrias Frutihortícolas, técnicos universitarios en Enología, licenciados en Alimentos o Enología, ingenieros agrónomos, bromatólogos y licenciados en Bromatología, además de titulaciones consideradas similares. La apertura de cada cohorte dependerá también de que se alcance el cupo mínimo establecido.
Cómo se reparten las 200 horas
El programa está dividido en seis grandes módulos. El primero estará dedicado a la destilación y tendrá 48 horas. Luego habrá 38 horas destinadas a los diferentes productos destilados, 22 horas para elaboración de licores y otras bebidas, otras 22 para controles y análisis físico-químicos, 22 para análisis sensorial y finalmente 50 horas de trabajo de campo y elaboración experimental.
Entre los contenidos aparecen el funcionamiento de alambiques y columnas de destilación, fermentación, control de temperaturas, separación de cabezas, corazón y colas, botánicos, maceración y añejamiento en madera. También se estudiarán destilados vínicos como aguardiente, grappa, brandy y pisco, además de bebidas como whisky, ron, tequila, absenta y anís.
La formación contempla además la elaboración de licores secos, dulces, finos y cremosos, y de bebidas fortificadas como vermut, Oporto, Jerez y Marsala. A eso se sumarán controles microbiológicos y físico-químicos para determinar, entre otras variables, la graduación alcohólica, el azúcar residual y los distintos tipos de alcohol presentes en el producto.
Qué se busca con la especialización
Uno de los objetivos centrales es que los egresados puedan gestionar integralmente la cadena de valor de una bebida espirituosa: desde el diseño de un producto y una marca hasta la conducción de los procesos de destilación y añejamiento, el cumplimiento de las normas vigentes y su posicionamiento en el mercado. La formación incluye el estudio de maderas como roble, castaño y acacia, utilizadas durante la crianza para modificar las características sensoriales del destilado.
Para conservar la regularidad, los alumnos deberán alcanzar un promedio superior al 60% y cumplir al menos con el 60% de asistencia. Después deberán rendir una evaluación integradora final basada en situaciones concretas del sector. El programa incluso contempla el empleo de herramientas digitales y un acercamiento a modelos de Inteligencia Artificial aplicados al futuro desempeño profesional.