Mendoza lanzó una carrera petrolera que ya tiene a todos preguntando lo mismo
Mendoza ya aprobó una carrera para operar equipos de fractura hidráulica, con casi 60% de práctica. Pero para que arranque de verdad faltan tres definiciones clave. ¿Cuáles son?
El Gobierno de Mendoza aprobó una formación profesional que busca convertir a trabajadores mendocinos en operadores especializados en fracturación hidráulica, una de las técnicas clave para estimular pozos de petróleo y gas. La carrera, oficializada por la Dirección General de Escuelas (DGE) mediante la Resolución 6632, apunta a cubrir la demanda de mano de obra en un sector que busca consolidarse en la provincia.
El trayecto tiene una carga total de 440 horas reloj (equivalentes a 660 horas cátedra), de las cuales 260 estarán destinadas a prácticas profesionalizantes. En números redondos, casi el 60% de la formación será práctica, con actividades en pozos escuela, simuladores y hasta yacimientos reales.
La decisión está atada al avance de la actividad petrolera en Mendoza, en especial a las perspectivas de explotación de formaciones no convencionales en el sur provincial. El propio diseño curricular remarca que la capacitación cobra relevancia por ese escenario.
¿Qué se necesita para anotarse?
El programa está dividido en cinco espacios curriculares: Contexto de la Industria, Marco Legal y Seguridad Operativa; Geomecánica de Rocas, Fluidos de Estimulación y Agentes de Sostén; Operación, Montaje y Mantenimiento del Set de Fractura; Monitoreo en Tiempo Real, Control de Procesos y Gestión de Contingencias; y Prácticas Profesionalizantes Integradoras y Trabajo en Campo. El módulo más extenso es el de operación del Frac Spread, con 120 horas.
Los estudiantes aprenderán a montar líneas de alta presión, posicionar equipos en una locación, hacer pruebas hidrostáticas para detectar fugas y operar bombas de alta presión y mezcladores que incorporan arena y otros agentes de sostén al fluido de fractura. También verán geomecánica, propagación de fracturas, permeabilidad, porosidad, presión de poro, mecánica de fluidos, viscosidad, densidad y pH.
Uno de los puntos más específicos es el entrenamiento desde la Data Van, la cabina desde la que se controla una operación de fractura. Allí deberán interpretar en tiempo real las curvas de presión, caudal, volumen y concentración de arena mediante consolas digitales y sistemas SCADA. El diseño exige que detecten en menos de diez segundos señales de screen-out o sobrepresión, y que sepan maniobras de aislamiento, parada de equipos, desahogo y lavado de emergencia.
La seguridad ocupa un lugar central: se incluye delimitación de zonas rojas, rutas de evacuación, uso de indumentaria ignífuga, prevención de incendios, control de derrames, gestión de residuos y aplicación del Decreto provincial 248/18, que regula aspectos ambientales de la explotación no convencional en Mendoza.
Requisitos para las instituciones y los docentes
Las instituciones que dicten la capacitación deberán contar con laboratorios de computación, simuladores de bombeo, consolas de control industrial, laboratorio de ciencias, instrumental para medir viscosidad, densidad y pH, y acceso a instalaciones reales o simuladas de campo. Para las prácticas de fracturación hidráulica se exigirá acceso a espacios reales de trabajo.
El equipamiento mínimo incluye bombas convencionales y de alta presión, tuberías, válvulas, tableros de control, sensores, simuladores y elementos para reproducir emergencias. También se requiere protección personal: mamelucos ignífugos, cascos, calzado petrolero con puntera de acero, guantes y antiparras. Parte de esos recursos podrán aportarse mediante convenios con empresas del sector.
Los docentes de materias técnicas deberán ser ingenieros en Petróleo, ingenieros mecánicos o técnicos superiores en Hidrocarburos con al menos tres años de experiencia de campo en operaciones reales de fractura. Para otros espacios se admiten ingenieros químicos y especialistas en Ambiente o Higiene y Seguridad, siempre con experiencia en yacimientos.
Para ingresar se contemplan antecedentes del ciclo básico de la Educación Técnico Profesional o secundaria orientada completa, y también hay un régimen para mayores de 25 años con experiencia en el campo. El certificado no se obtiene solo aprobando materias: hay que completar las prácticas y rendir un Examen Integrador Final Técnico ante un tribunal, con presentación y defensa de un reporte.
La carrera ya está aprobada en su diseño curricular y autorizada para implementarse, pero para el inicio formal faltan tres pasos: que se habilite la partida presupuestaria, que estén disponibles los entornos formativos exigidos y que la Dirección de Educación Superior de la DGE dé la autorización previa.