Mendoza blindó las clases: qué pasará con los alumnos si el clima se descontrola
La DGE oficializó un plan para que las clases sigan cuando el clima se pone bravo, pero hay un punto que genera dudas: qué pasará con los comedores y la asistencia si las escuelas cierran. La letra chica del protocolo que ya rige en Mendoza.
La Dirección General de Escuelas de Mendoza oficializó un plan operativo para que las clases no se frenen cuando el clima juega sucio. La medida, publicada este jueves en el Boletín Oficial, alcanza a todas las escuelas de la provincia, tanto estatales como privadas.
La norma apunta a contingencias severas como las vinculadas al fenómeno de El Niño, tormentas fuertes o el temido viento Zonda, además de eventuales problemas edilicios. La idea central es que la interrupción de la presencialidad no signifique perder días de clase, sino una transición ordenada hacia las plataformas virtuales.
La decisión de pasar de lo presencial a lo virtual quedará en manos del Director General de Escuelas, que se apoyará en informes técnicos de Defensa Civil de Mendoza, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) o las áreas de Infraestructura Escolar.
¿Qué deberá hacer cada escuela?
Cada comunidad educativa tendrá que diseñar y mantener actualizado su propio Plan de Contingencia institucional, con presentación anual ante la Supervisión correspondiente. Esos proyectos deberán contemplar la realidad socioeducativa y la disponibilidad tecnológica de cada zona, usando las herramientas del Programa Educación Digital Universal con Tecnologías Conectadas (EDUTEC).
Entre las plataformas habilitadas aparecen Aulas Edutec, Cumbre, Mendoza Aumentada, Eduten y Matific, todas articuladas con el sistema de Gestión Educativa Integral (GEI).
Los roles que se activan en la emergencia
El protocolo reparte responsabilidades concretas dentro de las comunidades escolares:
Equipo directivo: coordina y monitorea la activación del plan institucional.
Docentes: desarrollan y publican las propuestas pedagógicas en los entornos virtuales.
Preceptores y SOE: registran la asistencia en el sistema GEI y hacen seguimiento del vínculo con las familias.
Referentes TIC y Gestores Escolares: administran la matriculación de usuarios y garantizan la operatividad técnica de las aulas virtuales.
Celadores: resguardan y controlan las instalaciones durante las jornadas de contingencia.
¿Cómo se evaluará y qué pasa con la asistencia?
Desde la DGE remarcaron que el traspaso a la virtualidad busca asegurar el derecho a la educación sin poner en riesgo la seguridad física de estudiantes y docentes. Las propuestas académicas se adaptarán según cuánto dure la contingencia:
Si la interrupción es de un solo día, se priorizarán tareas breves, lecturas y ejercitación de matemática o alfabetización. Si la suspensión se extiende a dos días o más, se implementarán guías integradas y trabajos prácticos en las plataformas digitales. En ningún caso se incorporarán contenidos nuevos: el foco estará en consolidar saberes.
En cuanto al presentismo, los alumnos que resuelvan y entreguen las actividades el mismo día de la suspensión, o dentro de las 48 horas posteriores si tienen problemas de conectividad, obtendrán la condición de "presente virtual".
El plan también contempla la reorganización de los servicios alimentarios, como la merienda y el comedor, cuando se suspendan las clases presenciales. Todo el esquema de trabajo deberá comunicarse a las familias a través de los canales oficiales de cada institución.