Mendoza aprobó el proyecto de cobre que mira de reojo la vitivinicultura: la oposición no se quedó callada
La Legislatura mendocina le dio luz verde a la DIA del proyecto San Romeleo, en Malargüe, pero desde La Unión Mendocina apuntaron contra la documentación y los instrumentos de evaluación de riesgos. Qué falta para que la explotación arranque.
La Legislatura de Mendoza le puso el sello final a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero San Romeleo, en Malargüe, y abrió la puerta a una iniciativa que apunta a producir sulfato de cobre para la vitivinicultura y otras actividades agrícolas de la provincia.
La Cámara de Diputados ratificó la DIA por mayoría de votos. El rechazo vino del bloque de La Unión Mendocina (LUM). Con esa sanción, el emprendimiento completó su recorrido legislativo tras pasar por la evaluación técnica, la participación ciudadana y el debate parlamentario.
El objetivo del proyecto es extraer óxido de cobre y procesarlo para obtener sulfato de cobre pentahidratado, un compuesto que se usa para combatir enfermedades en distintos cultivos.
Quiénes están detrás del proyecto
San Romeleo pertenece a LABSA S.A. y es operado por AREX MINING S.A., firma que pidió autorización para reactivar la explotación del yacimiento. La ratificación legislativa marca un avance decisivo, aunque el arranque efectivo de las operaciones todavía depende de que se cumplan las condiciones ambientales y se obtengan los permisos correspondientes.
El plan contempla una inversión estimada de US$3 millones, reservas calculadas en 257.000 toneladas de mineral y una ley media de cobre del 1,29%. La planta proyectada tendría capacidad para procesar unas 40 toneladas diarias, con una vida útil aproximada de 20 años.
Según la documentación técnica, el desarrollo productivo se organizaría en dos etapas. En la primera se prevé obtener alrededor de 222 toneladas anuales de óxido de cobre; luego, la producción estimada llegaría a 710 toneladas anuales de sulfato de cobre pentahidratado.
Del yacimiento al viñedo
Ese último producto tiene una aplicación concreta en los viñedos mendocinos: forma parte del denominado caldo bordelés, un preparado que se utiliza para prevenir y controlar enfermedades causadas por hongos. También se emplea en cultivos frutícolas y hortícolas.
Durante el tratamiento legislativo, el director de Agricultura de Mendoza, Alfredo Draque, explicó que la provincia consume aproximadamente 1.000 toneladas anuales de sales de cobre, un insumo que hoy depende en parte del abastecimiento externo.
En ese marco, San Romeleo plantea la posibilidad de integrar dos cadenas productivas que históricamente se desarrollaron por separado: la minería y la agricultura, mediante la elaboración local de un producto que utilizan los productores mendocinos.
De la exploración a la producción
AREX Mining busca avanzar desde las tareas exploratorias hacia una etapa productiva, con la intención de generar recursos y ampliar sus actividades en la región.
En una entrevista realizada durante el Mendoza Energy Summit, el gerente de operaciones de la compañía, Matías Berardini, explicó que la iniciativa surgió a partir de la identificación de una oportunidad concreta para abastecer al sector agroindustrial.
La empresa también proyecta extender su mercado al resto de Cuyo y desarrollar instalaciones industriales que permitan incorporar procesos de transformación del mineral. El plan contempla, además, una vinculación con la comunidad de Ranquil Norte y con instituciones de formación técnica de Malargüe, mediante iniciativas que la compañía espera implementar a medida que avance el emprendimiento.
Qué controles deberá cumplir
La aprobación legislativa no implica que la empresa pueda comenzar de inmediato la explotación. La DIA fija una serie de condiciones que deberán cumplirse antes del inicio de las actividades y durante toda la vida útil del emprendimiento.
Entre las principales exigencias figuran la presentación de una línea de base ambiental, protocolos de protección y rescate de fauna, la contratación de un seguro de recomposición ambiental y la medición de la huella de carbono.
En materia hídrica, AREX Mining deberá contar con los permisos y el balance hídrico aprobado por el Departamento General de Irrigación antes de realizar movimientos de suelo. También tendrá que implementar sistemas de medición continua y monitoreo del agua.
La ubicación del emprendimiento es otro punto relevante de la evaluación: San Romeleo se encuentra a unos 160 kilómetros de la ciudad de Malargüe, a 20 kilómetros del río Grande y a aproximadamente 2,5 kilómetros de la Reserva de La Payunia.
La DIA también contempla controles sobre la calidad del agua superficial y subterránea, emisiones de partículas, ruidos y residuos, además de medidas de recuperación ambiental para las etapas de cierre y poscierre.
El debate que dejó heridas
En Diputados, el oficialismo defendió el proyecto por su potencial productivo y su vínculo con la agricultura mendocina. El legislador radical Leonardo Mastrángelo destacó que la explotación permitirá obtener óxido de cobre para elaborar sulfato de cobre, un producto necesario para la vitivinicultura y otras actividades agrícolas.
Desde el PRO, Stella Huczack también respaldó la iniciativa y sostuvo que, si el emprendimiento alcanza un funcionamiento adecuado, Mendoza podría reducir significativamente su dependencia de las importaciones de este insumo.
El justicialista Gustavo Perret acompañó la ratificación, aunque planteó la necesidad de revisar la complejidad de los procedimientos ambientales para emprendimientos de estas características.
La oposición más dura llegó desde La Unión Mendocina. El diputado Jorge Difonso cuestionó la falta de determinados instrumentos de evaluación de riesgos naturales y antrópicos, entre otros aspectos de la documentación.