Melania Trump movió sus fichas con Rusia y Ucrania: la tregua que nadie esperaba en una ciudad sitiada
Oleshky está sitiada, sin luz, agua ni alimentos, y las rutas minadas complican cualquier salida. Melania Trump anunció una tregua humanitaria, pero el Kremlin todavía no confirmó el calendario: ¿qué falta para que se concrete?
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, anunció este viernes que consiguió una tregua humanitaria en Oleshky, una ciudad de la región ucraniana de Kherson que quedó atrapada en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania. La Casa Blanca confirmó la noticia y precisó que el alto el fuego localizado comenzaría el próximo jueves.
Según la versión oficial, fue ella misma quien abrió las conversaciones: junto a un representante, trabajó de manera directa con los líderes rusos y ucranianos para acordar los términos del pacto. "Oleshky es una ciudad en la línea del frente, al borde del desastre (...). Está claro que, sin mi intervención, habría sido imposible llevar ayuda humanitaria a la ciudad", sostuvo Melania en un comunicado, al referirse al enclave ubicado cerca del río Dniéper.
El Kremlin pone paños fríos
Del otro lado, Moscú tomó el anuncio con cautela. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que el calendario de la tregua propuesta "está en fase de elaboración" y que los militares trabajan en su coordinación. "Acogemos con satisfacción los esfuerzos de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, que realizó una contribución significativa a la coordinación de la operación humanitaria", declaró a la prensa.
Donald Trump también se refirió al tema y aseguró que "ambas partes" querían la tregua en Oleshky. Consultado sobre las negociaciones trilaterales por Ucrania, aclaró que su esposa no participará de esas conversaciones, aunque deslizó: "no es la peor idea que he oído". Y elogió la iniciativa: "Ella quiere salvar a los niños; ese es su objetivo. Ambas partes están cooperando con ella; está haciendo un buen trabajo".
Una causa que Melania viene empujando
La ayuda a los niños en zonas de conflicto es uno de los ejes de la agenda de la primera dama. A comienzos de este año organizó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada al tema y, además, le escribió en persona al presidente ruso, Vladimir Putin, para pedir por la reunificación de niños desplazados con sus familias.
En el comunicado, Melania detalló que líderes civiles de Ucrania y Rusia visitarán a los residentes de Oleshky para evaluar qué nivel de asistencia necesitan. "Los residentes que deseen evacuar recibirán apoyo coordinado y transporte a su destino preferido", indicó. "Anticipo que algunos querrán ir a Rusia, y algunos a Ucrania".
También adelantó que "una organización mediática estadounidense imparcial" acompañará y documentará sobre el terreno el trabajo de los equipos de ambos países durante todo el proceso. "Esto desempeñará un papel significativo para garantizar que los deseos de cada familia sean respetados fielmente", señaló.
Una ciudad al límite
Bajo control ruso, Oleshky arrastra una escasez cada vez mayor de alimentos y medicamentos. El Dniéper funciona como línea de frente natural en esa zona del sur ucraniano, escenario de algunos de los combates más duros entre ambos ejércitos. No hay electricidad, calefacción ni agua corriente, y las rutas que salen de la ciudad están minadas y cubiertas de autos calcinados.
Ucrania y Rusia reconocen la crisis humanitaria, pero se culpan mutuamente: cada uno acusa al otro de trabar las entregas de víveres y las evacuaciones. Oleshky llegó a tener unos 24.000 habitantes y fue tomada por las fuerzas de Moscú el primer día de la invasión. Sus edificios fueron bombardeados e incendiados y su infraestructura quedó dañada. En junio de 2023, la ciudad quedó anegada tras el colapso de la presa de Kajovka por una explosión que una investigación determinó que fue probablemente causada por el ejército ruso. Cientos de residentes murieron.
Quienes siguen allí enfrentan la muerte por hambre o enfermedad con el invierno encima. Ucrania reclamó en reiteradas oportunidades un alto el fuego local para poder organizar evacuaciones. Rusia, que como potencia ocupante está obligada por el derecho internacional a garantizar la supervivencia de los civiles bajo su control, no había asumido ningún compromiso hasta ahora.
Por su parte, la agencia estatal rusa Tass citó a la directora de derechos humanos de Rusia, Yana Lantratova, quien dijo haber conversado sobre la situación en Oleshky con su par ucraniano, Dmytro Lubinets. No dio más precisiones y se limitó a señalar que habrá más información "más adelante".