"Me presionó y no podía decidir por mí misma": el pelotazo que terminó con una tenista fuera del torneo
Iba a jugar las semifinales y de un momento a otro quedó afuera. El pelotazo que recibió Tatiana Prozorova en pleno partido derivó en una prueba médica que ella cuestiona y en una acusación directa contra la WTA: "Un abuso de autoridad".
Tatiana Prozorova, tenista rusa de 22 años, denunció un "abuso de autoridad" por parte del personal de la WTA después de recibir un pelotazo en la cara durante un partido de dobles en Singapur. La jugadora fue retirada del certamen y no pudo disputar las semifinales.
El episodio ocurrió en los cuartos de final, cuando Prozorova y Sofya Lansere se medían contra Miyu Kato y Ellen Perez. Un remate de Kato impactó contra la rusa, que quedó tendida en el piso. El golpe le rozó la cara y también le pegó en el hombro. Tras la atención médica, la pareja se retiró cuando perdía 7-5 y 5-2.
La prueba que encendió la polémica
Después del partido, Prozorova fue sometida a un test para determinar si había sufrido una conmoción cerebral. Según su relato, la fisioterapeuta de la WTA insistió en llevarla fuera de la cancha para hacerle el examen. "Por desgracia, no sabía que podía negarme. La prueba no fue fácil", escribió en sus redes sociales.
La tenista contó que venía de jugar partidos exigentes: había pasado más de tres horas en cancha durante cada uno de los tres días anteriores. Por eso, aseguró que estaba fatigada y que tuvo dificultades con algunos ejercicios, sobre todo uno en el que debía mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados.
Lejos de terminar ahí, la rusa afirmó que la fisioterapeuta le indicó que debía permanecer al menos seis días sin jugar al tenis, lo que podía dejarla afuera del próximo torneo. "Me presionó, dando a entender que no podía tomar mis propias decisiones, lo cual suena una locura, considerando que estaba perfectamente bien", sostuvo.
Prozorova contó que después del partido de dobles hizo su rutina habitual de recuperación, cenó y se sintió bien. Pero la decisión de la WTA ya estaba prácticamente tomada. "El fisioterapeuta me dejó claro que no podría jugar hasta que pasaran seis días, es completamente absurdo y un abuso de autoridad por parte del miembro del personal de la WTA", sentenció.
Según explicó la propia jugadora, la organización del torneo respaldó en un principio su intención de seguir compitiendo, pero la palabra final quedó en manos de la WTA. Finalmente, Prozorova fue retirada de las semifinales y Talia Gibson avanzó a la final sin jugar.
La respuesta de la WTA
El organismo defendió la decisión y aclaró que Prozorova fue evaluada por el equipo médico del torneo y por el médico oficial después del golpe.
La WTA señaló que, de acuerdo con su protocolo de conmociones, una jugadora diagnosticada con una conmoción cerebral no puede competir hasta completar el proceso de regreso progresivo y recibir el alta médica correspondiente.
"La salud y la seguridad de las jugadoras son nuestra máxima prioridad", sostuvo la WTA, que explicó que el protocolo busca reducir los riesgos asociados con volver a competir antes de una recuperación adecuada.