Máximo Kirchner llamó “hombrecito” a Kicillof y desata la interna: ¿viene el Operativo 2027?
¿Qué hay detrás del insulto de Máximo Kirchner a Kicillof? La interna kirchnerista se calienta con comparaciones que recuerdan a un asesinato. ¿Viene la sucesión familiar en 2027?
El diputado nacional Máximo Kirchner lanzó una frase que encendió la mecha de la interna peronista: le dijo “hombrecito” al gobernador Axel Kicillof. Pero no fue el único. Su mano derecha, Facundo Tignanelli, lo comparó con el sindicalista asesinado Augusto Vandor. ¿Se viene el pase de mando de Cristina a su hijo?
La definición de “hombrecito” no deja lugar a dudas: persona de poca importancia, escasa valentía o baja estatura moral. Máximo Kirchner fue contundente: “No puede ser que las discusiones pasen solamente por si algún hombrecito se siente bien o mal tratado y por cómo se siente la gente”. Y remató: “Ningún dirigente puede decir que es víctima de otro. La única víctima es la gente”.
¿Quién fue Vandor y por qué compararlo es una amenaza?
Augusto Timoteo Vandor fue un sindicalista de la UOM que impulsaba el peronismo sin Perón. Así como Kicillof plantea el kirchnerismo sin Cristina. La comparación de Tignanelli no es inocente: Vandor murió acribillado a cinco tiros por “traidor”. Un mensaje escalofriante en plena interna.
Pero la escalada no terminó ahí. Florencia Saintout, ministra de Cultura de Kicillof, disparó: “Los que quieren hacernos creer que somos un grupo de termos diciendo ‘Cristina libre’ tienen intereses inconfesables”. Una acusación directa: el gobernador querría que Cristina siga presa.
El Operativo Máximo 2027: la sucesión en marcha
Detrás de los cruces, analistas ya hablan del “Operativo Máximo 2027”. Cristina Kirchner estaría evaluando pasarle el bastón de mariscal a su hijo. Según La Nación, “Máximo Kirchner camina la Provincia y acelera el armado de una candidatura alternativa a Kicillof”. La boleta soñada: Cristina presidente, Máximo vice. Pero la Justicia Electoral anularía la candidatura de Cristina por sus condenas, dejando a Máximo como candidato natural.
El “Proyecto Kirchner” siempre fue familiar, recuerdan los más veteranos. Como la dinastía rusa: Pedro el Grande y Catalina Primera.
La respuesta de Kicillof y el juego de tronos peronista
El sector de Kicillof no se queda callado. Su medio afín, El Destape, salió a decir que “La Cámpora tiene la brújula desmagnetizada”. La interna está dividida: de un lado, Cristina, La Cámpora, Insaurralde y Parrilli. Del otro, Kicillof, Fernando Espinoza y El Destape. Tignanelli también atacó a Espinoza, el poderoso intendente de La Matanza, al que calificó de “actor de TikTok”.
Mientras se matan en público, las negociaciones subterráneas nunca se detienen. Como pasó con Alberto, Cristina y Massa, que terminaron juntos odiándose. El peronismo podría unirse de nuevo, y el gran riesgo para el oficialismo es partirse en dos o tres. Candidaturas como las de Mauricio Macri o Victoria Villarruel podrían sacarle votos a Milei y forzar un balotaje imprevisible.
Ya en 2019, las divisiones en la oposición (Espert, Gómez Centurión) le costaron a Macri cinco puntos y allanaron el regreso del kirchnerismo. Villarruel, con un 6% de intención de voto, puede hacer el mismo daño. “Nunca subestimen el despecho”, advierten.
Como decía San Martín: “La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”.
