Mateo Sujatovich deja la banda a un costado y sorprende en La Plata: "Es lo más íntimo que tiene el proyecto"
Mateo Sujatovich dejó la banda a un costado y armó un show que él mismo define como "lo más íntimo que tiene el proyecto". Este sábado, en La Plata, la pregunta es cómo suenan esas canciones sin la banda atrás.
Mateo Sujatovich, el músico que durante años comandó Conociendo Rusia, se presenta este sábado en la Sala Ginastera del Teatro Argentino de La Plata con un formato que promete otra cosa: sin banda, solo él, su guitarra, un piano y algunos loops. El espectáculo se llama “Mateo” y, según adelantó, es la versión más despojada de su proyecto.
El nombre de la gira podría hacer pensar en un desprendimiento solista, pero el propio Sujatovich se encarga de aclararlo: “Sigue estando Conociendo Rusia, porque este es un nuevo formato del proyecto; no deja de ser Conociendo Rusia”. Y agrega: “Aparece más Mateo porque es algo más íntimo. A veces el ruso está más vinculado a ese rockstar con la banda, y siento que la intimidad tiene más que ver conmigo, con mi nombre propio, con la composición, con lo íntimo de la guitarra y la voz. Eso sale súper al frente en este concierto, que es lo más íntimo que tiene el proyecto”.
Una necesidad artística
La decisión de subirse al escenario en soledad no responde a una estrategia de mercado sino a una búsqueda personal. “Es algo que siento que la música me pide. No hay cosa más linda que agarrar tu canción, tenerla terminada y poder sostenerla, mostrarla solamente con el instrumento”, confiesa. Y se apoya en los referentes que lo marcaron: “Lo he visto en muchos artistas que admiro, que son referentes, los he visto hacer sus conciertos solos con el instrumento, y pienso: claro, así la canción está, así funciona y así se luce”.
No es la primera vez que encara un show de estas características, aunque advierte que la propuesta actual es bien distinta. “Ya lo hice hace varios años, y esta es una forma de volver a hacerlo, pero con muchas canciones que todavía no había sacado entonces. Es completamente distinto a aquel show: las canciones, si bien son íntimas, se acompañan con el piano o con la guitarra, tengo pedaleras, loopers, distintos elementos que las visten”.
La canción como origen
Hijo de Leo Sujatovich y autor de canciones como “Cabildo y Juramento”, Mateo se define ante todo como un artista de la melodía. Para él, despojar los temas no significa desarmarlos, sino devolverlos a su estado inicial. “En realidad, las canciones cambian cuando las grabás”, explica. “La mayoría las compongo así, con la guitarra o con el piano; nacen de ese germen más sencillo y van creciendo a medida que las juntás con la banda. Pero lo más natural para mí es cantarlas de este modo”.
El desafío aparece con los temas de pulso más bailable. “Hay algunas que nacen de algo más rítmico, como ‘Jet Love’, y el desafío era cómo levantarlas en este show y que no queden chiquitas. Ahí tengo baterías electrónicas, loops, cosas que hacen que mantengan ese espíritu”, detalla.
Rock nacional, herencia y presente
En tiempos donde la música urbana parece dominar la escena joven, Sujatovich reivindica su linaje sin vueltas. “Es un género muy fuerte, muy auténtico, con referentes muy distintos entre sí que se retroalimentaron en el tiempo. Fue imposible para mí no beber de esas aguas, que son tan interesantes y tan propias”, sostiene.
Y rechaza la idea de que el rock nacional haya quedado atrás: “Hace cinco, seis años estaba muy de moda todo el universo del freestyle y el trap, muy vinculado a la adolescencia, pero mientras tanto había bandas buenísimas. Hay algo del rock, del pop, del rock nacional que siempre está vivo. A veces está más en boca de todos, a veces menos, pero nunca hay que darlo por muerto ni por cansado”.
Sobre lo que viene, prefiere no arriesgar demasiado, aunque este año ya abrió una nueva etapa con el single “Películas de acción”. “Si hay algo que tengo claro en este momento está vinculado a los conciertos, a cantar en vivo la música que compuse en todos estos años. Adónde voy con la música nueva, por ahora, es una incógnita para mí”.
La cita es este sábado en la Sala Ginastera del Teatro Argentino, con un Mateo Sujatovich que apuesta a la intimidad como bandera.