Massa mueve fichas en La Rioja: cumbre del Frente Renovador con Quintela como anfitrión
¿Qué se cocina entre Massa y Quintela? El Frente Renovador arma una cumbre clave en La Rioja y el exministro ya piensa en 2027.
El ex candidato presidencial Sergio Massa impulsó para este viernes una cumbre regional del Frente Renovador en La Rioja, con la mira puesta en reforzar su vínculo con el gobernador Ricardo Quintela y empezar a delinear la estrategia electoral de cara a 2027.
El encuentro, que se desarrollará en el hotel Avant de la capital riojana, reunirá a dirigentes y militantes de seis provincias: Córdoba, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero. Aunque el líder del espacio no viajará, enviará una delegación de peso encabezada por la diputada nacional Sabrina Selva y el histórico dirigente José Ignacio de Mendiguren, con la posible incorporación de Sebastián Galmarini.
¿Por qué La Rioja?
La elección de la provincia como sede no es casual. Según trascendió, la decisión habría partido del propio Massa, que busca reconocer el trabajo de Quintela en los intentos por recomponer la unidad del peronismo. «Es para reconocerle al Gitano lo que está haciendo por la unidad del peronismo», explicaron cerca del exministro de Economía.
Tras la cumbre, la delegación tiene previsto trasladarse a la residencia del gobernador para compartir un almuerzo informal. Allí estará Ismael Bordagaray, referente del Frente Renovador en La Rioja, diputado provincial y exministro de Transporte durante la gestión de Quintela.
El movimiento va más allá de la foto política. «El objetivo no se agota en la foto, sino en avanzar hacia una definición de reglas de juego para 2027», sostienen en el massismo, dejando en claro que la construcción electoral ya está en marcha.
Massa vuelve a tejer con gobernadores
Esta movida se suma a una serie de señales que el ex candidato viene dando en las últimas semanas. El sábado pasado participó junto a Malena Galmarini del Encuentro Nacional de Mujeres del Frente Renovador, que convocó a más de 400 militantes de distintas provincias. De esa jornada surgió el documento “Abrazar, organizar y gobernar”, con cuatro ejes para ordenar la agenda propia del espacio y fortalecer liderazgos territoriales.
Además, su reaparición coincidió con su creciente protagonismo en la negociación que terminó con la caída de los capítulos sobre extranjerización de tierras y Manejo del Fuego del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado. Según se informó, Massa mantuvo conversaciones con los gobernadores Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa y Hugo Passalacqua, una articulación que el peronismo leyó como una señal de su capacidad para volver a intervenir en la rosca política nacional.
Quintela, pieza clave para la unidad
El acercamiento a Ricardo Quintela tiene además una lectura interna. El gobernador riojano fue uno de los dirigentes que respaldó a Axel Kicillof durante la disputa por la conducción del PJ en 2024, aunque luego tendió puentes con el kirchnerismo. En los últimos meses, retomó el diálogo con Cristina Kirchner y Máximo Kirchner, y mantuvo contactos con otros sectores del peronismo.
Esa capacidad para conversar con espacios enfrentados entre sí lo convierte, para el massismo, en un actor relevante para cualquier intento de reconstrucción partidaria. Massa busca desde hace meses recuperar un lugar como articulador del peronismo nacional, y el vínculo con Quintela encaja perfecto en esa estrategia: acercarse a dirigentes con capacidad territorial y diálogo con distintas vertientes del PJ.
Un dato que ilusiona
A este escenario se sumó un dato favorable para el exministro. Una encuesta de Alaska y Tres Punto Zero, que circuló esta semana entre dirigentes peronistas, plantea un escenario hipotético de repetición del balotaje de 2023 en el que Massa superaría a Javier Milei por 53,7% a 46,3%.
El resultado es apenas una fotografía electoral, pero llega en un momento en el que Massa comenzó a mostrar nuevamente señales de actividad política. Sin anunciar una candidatura, el exministro vuelve a recorrer el tablero peronista, fortalece vínculos con gobernadores y empieza a construir, otra vez, una plataforma propia para disputar el escenario de 2027.