Más de 390 docentes debatieron en Salta qué educación queremos en la era de la IA
¿Qué se debatió en el congreso de UCASAL que reunió a más de 390 docentes y especialistas de toda la región? La respuesta no está solo en la tecnología, sino en algo que interpela a cada aula del país.
La Universidad Católica de Salta fue escenario de un encuentro que reunió a más de 390 docentes, investigadores y estudiantes para debatir los desafíos de educar en tiempos de inteligencia artificial. El III Congreso Internacional de Formación Docente y IV Encuentro de Prácticas Educativas se realizó el 4 y 5 de septiembre en la sede central de la universidad, organizado por la Facultad de Educación de UCASAL.
Bajo el lema "La formación docente en la era digital: prácticas educativas de la contemporaneidad", el congreso se propuso socializar investigaciones, fortalecer redes académicas y discutir las transformaciones educativas desde una perspectiva crítica, situada e inclusiva. Participaron especialistas de distintas provincias argentinas y países latinoamericanos.
Un debate que excedió la tecnología
Uno de los principales consensos fue que hablar de educación en la era digital ya no puede reducirse a la tecnología. La inteligencia artificial generativa, las aulas híbridas, la realidad aumentada y la gamificación estuvieron presentes, pero derivaron en preguntas más profundas: para qué usar estas herramientas, qué experiencias de aprendizaje permiten construir y qué decisiones deben quedar bajo responsabilidad de docentes e instituciones.
Los debates evitaron tanto una mirada celebratoria de la inteligencia artificial como una postura centrada solo en sus amenazas. La preocupación estuvo puesta en desarrollar criterio pedagógico, autonomía intelectual y responsabilidad ética. Una idea atravesó varias intervenciones: cuanto mayor es la disponibilidad tecnológica, más necesario es enseñar a preguntar, contrastar información, argumentar y construir una voz propia.
Las conversaciones también abordaron temas que atraviesan la cotidianidad de las instituciones: salud mental, cuidado en la docencia, accesibilidad, equidad, interculturalidad, deserción escolar, trayectorias estudiantiles, justicia curricular y afectiva, democratización del acceso a la universidad, prácticas docentes situadas, emociones y vínculos pedagógicos.
La práctica docente como fuente de conocimiento
Otro de los acuerdos fue recuperar la práctica docente como un espacio donde también se produce conocimiento. Residencias, observaciones, tutorías y experiencias de coformación mostraron que enseñar no es solo "aplicar" una teoría aprendida. La experiencia se convierte en conocimiento profesional cuando puede ser interrogada, compartida y reinterpretada.
De allí surgió una cuestión institucional: la innovación educativa no puede descansar únicamente sobre docentes individuales. Para sostener transformaciones se necesitan políticas, liderazgo, recursos, tiempos, acompañamiento y comunidades profesionales capaces de convertir experiencias valiosas en aprendizajes para las propias organizaciones.
Alcance territorial y voces internacionales
La amplitud territorial fue una de las características más significativas del congreso. Se compartieron trabajos y experiencias de Salta, Jujuy, Tucumán, Córdoba, Chaco, Mendoza, La Pampa, Buenos Aires, Corrientes, Chubut, Misiones, Formosa y Río Negro, junto con participaciones de Chile, Ecuador, Brasil, Perú, México, El Salvador, Uruguay y España.
El diálogo local se enriqueció con la presencia de referentes nacionales e internacionales como Andrea Alliaud (FLACSO Argentina), Carina Lion (Universidad de Buenos Aires), Jonathan Aguirre (Universidad Nacional de Mar del Plata), Marcela González Pedreros (Universidad Católica del Norte de Chile), Priscila Saldaña (Universidad Nacional de Educación de Ecuador) y Henrique Carivaldo de Miranda Neto, rector del Centro Universitário de Patos de Minas de Brasil.
El encuentro dejó una señal que excede el campus universitario. Problemas que parecen futuros ya forman parte del presente de las escuelas y universidades: cómo enseñar cuando una inteligencia artificial puede producir un texto en segundos, cómo evaluar aprendizajes, cómo garantizar inclusión en contextos desiguales, cómo cuidar el bienestar y la privacidad, y cómo formar docentes para escenarios que cambian rápidamente.
La Facultad de Educación de UCASAL busca situarse no solo como un espacio de formación profesional, sino también como un ámbito desde el cual Salta participa de las conversaciones académicas que hoy se desarrollan a escala nacional, regional e internacional. Como sintetizó uno de los debates, la pregunta ya no es solamente qué formación docente necesita la era digital, sino qué educación y qué profesión docente queremos construir en ella.