Más de 20 kilos de sabor: el tamal gigante que sorprendió en El Patio del Poncho
Un tamal de más de 20 kilos, elaborado con carne de cinco cabezas y zapallo anco, fue el plato fuerte en El Patio del Poncho. ¿Quiénes estuvieron detrás de esta hazaña culinaria?
En plena 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, el municipio de Los Varela volvió a robarse la atención de los visitantes con una propuesta que combina tradición, esfuerzo familiar y un sabor inconfundible. Un tamal gigante de más de 20 kilos fue el protagonista en El Patio del Poncho, elaborado al estilo de las recetas que pasan de generación en generación.
Desde las primeras horas de la jornada, los aromas que llegaban desde las pailas y las chalas anticipaban lo que sería uno de los momentos más esperados. La elaboración estuvo a cargo de Susana Martínez y Leoncio Villafañez, vecinos de El Bolsón, junto a dos de sus hijos. “Estamos orgullosos de que el municipio haya confiado en nosotros. Este tamal está hecho con mucho amor”, expresó Susana.
¿Cómo se preparó esta mole de sabor?
El picadillo llevó carne de cinco cabezas, cuya cocción demandó alrededor de siete horas cada una. A eso se sumaron más de 20 kilos de zapallo anco. Todo el proceso, desde la cocción hasta el armado, llevó casi una semana de trabajo. “Hervíamos las cabezas, las íbamos guardando y después vino el armado, que fue la parte más difícil. Participó toda la familia”, contó Leoncio, quien además se encargó del condimento, considerado el secreto del sabor.
Susana, por su parte, asumió la tarea más delicada: entrelazar las chalas hoja por hoja para darle la forma de trama definitiva, cuidando que el relleno permaneciera intacto. El resultado fue un tamal gigante que no solo impresionó por su tamaño, sino por el cariño puesto en cada detalle.
Una tradición que crece
La iniciativa de Los Varela se enmarca en el proyecto Tradiciones Ambateñas, que busca revalorizar la gastronomía regional. En ediciones anteriores, otros municipios del departamento Ambato también participaron: en 2025, La Puerta preparó una gran sasta (revuelto de charqui, cebolla, morrón y huevo) y El Rodeo una tortilla al rescoldo gigante. Este año, el tamal de Los Varela se suma a esa lista de sabores que identifican a la provincia.
Más allá de las dimensiones, la propuesta busca destacar el trabajo de quienes mantienen vivas las tradiciones culinarias, un patrimonio cultural que sigue sorprendiendo a locales y turistas.