Más de 150 deportistas buscan su lugar en los Evita: la palabra del ministro Steinhorst
Las finales provinciales de deportes de combate dejaron más de 150 competidores en busca de un lugar en los Evita. Mientras el ministro destacó la convocatoria, los jóvenes vivieron la jornada entre nervios y sueños de clasificar.
Más de 150 deportistas de toda la provincia compitieron este sábado en las finales provinciales de deportes de combate de los Juegos Deportivos Misioneros, que se disputaron en el Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (CEPARD). La jornada fue clasificatoria para los Juegos Nacionales Evita y reunió a jóvenes de esgrima, judo, taekwondo WT, karate y lucha olímpica.
Los competidores llegaron a esta instancia tras superar las etapas previas del certamen provincial. Para muchos, la posibilidad de meterse en la delegación misionera que viajará a la competencia nacional era el gran objetivo, aunque no el único.
El balance del ministro
El ministro de Deportes de Misiones, Aldo Steinhorst, destacó la convocatoria y el trabajo conjunto con las federaciones. "Estos son las finales de los deportes de combate de los Juegos Deportivos Misioneros, clasificatorios a los Juegos Nacionales Evita. Hoy contamos con más de 150 deportistas de distintos puntos de la provincia que están buscando esa clasificación", explicó.
El funcionario remarcó que se trata de disciplinas con tradición en la tierra colorada. "Estamos muy contentos de ver a tantos jóvenes participando en estas disciplinas que son importantes para Misiones, porque siempre se han destacado y nos han traído medallas", sostuvo.
Steinhorst también valoró el hecho de que estos encuentros permiten a los chicos poner en práctica lo que vienen trabajando en los entrenamientos. "Estas competencias también permiten que los chicos puedan medirse acá, todo lo que vienen entrenando lo puedan poner en práctica", afirmó.
Una década de los Juegos Misioneros
Los Juegos Deportivos Misioneros cumplen este año diez años de vida. Según precisó el ministro, en esta edición ya se contabilizan alrededor de 50 mil participaciones. "Los Juegos Deportivos Misioneros han cumplido diez años este año en la provincia de Misiones. Este año estamos teniendo 50 mil participaciones", indicó.
Además, anticipó que el calendario continuará hasta fines de octubre con más de un centenar de finales. "De acá a fines de octubre estaremos realizando más de 100 finales en 40 disciplinas", detalló.
La presencia de las familias fue una constante durante toda la jornada. Padres, madres, compañeros y entrenadores alentaron desde las tribunas y los espacios del CEPARD. "Es fundamental la familia, que siempre acompaña. Los llamamos para que sus hijos hagan deporte, acompañando, alentando. El deporte es una escuela de valores y que la familia esté cerca es sumamente importante", expresó el ministro.
Nervios y expectativas en el CEPARD
Entre los participantes, las sensaciones fueron variadas. Un joven de Posadas que compite en taekwondo contó que ya había participado de la instancia y esperaba volver a competir mientras observaba los enfrentamientos de otros deportistas.
Otro competidor posadeño, en este caso de karate, aguardaba su turno para salir al área de competencia. "Re nervioso, pero ansioso para ver qué tal me puedo valer en esta competencia", reconoció antes de su presentación.
El joven ya había participado de los Juegos Evita el año pasado y aseguró que esa experiencia le permitió llegar con mayor preparación. "Ya participé el año pasado y ya tengo bastante estrategia para ver si paso", explicó. Sin embargo, dejó en claro que la clasificación no era su único objetivo. "Mi objetivo es tratar de divertirme y aprender lo que pueda de los demás competidores", sostuvo.
A los demás jóvenes les dejó un mensaje: "Que aprendan lo más que puedan, esfuércense, den todo lo que puedan, porque el entrenamiento ya fue, y diviértanse, sobre todo. Hay que disfrutar de lo que se hace".
Mientras tanto, otros jóvenes se acercaron al CEPARD para acompañar a sus compañeros de la selección misionera de lucha. Desde un costado alentaban a "Kuki", un compañero que se preparaba para salir a competir. La jornada combinó competencia y camaradería, en una instancia en la que los jóvenes no solo buscaron la clasificación nacional, sino también trasladar al escenario competitivo el trabajo de meses de entrenamiento.