María José Grillo contó cómo un control anual le cambió el diagnóstico
Majo Grillo se hizo un control anual sin sospechar nada. El resultado que llegó el 19 de febrero le cambió la vida: lo que parecía un informe negativo escondía algo que ella misma descubrió al buscar en Google. ¿Qué encontró?
La periodista María José Grillo, secretaria de redacción de la revista ¡Hola! de La Nación, compartió con El Ancasti su experiencia con un cáncer de mama triple negativo. Su caso llegó a través de un control anual que ella no había buscado por síntomas. En el marco de Ancasti Rosa y del Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, Grillo habló sobre el diagnóstico, el tratamiento y la importancia de no saltear los estudios.
Una carrera en medios y un diagnóstico inesperado
Majo, como la llaman, es periodista y licenciada en Ciencias Sociales. Fue redactora jefa de Gente, pasó por Noticias y Veintitrés y dirigió Cosmopolitan, donde la revista alcanzó sus mejores ventas y tuvo un Consultorio Ginecológico dedicado a la salud de las mujeres. Hoy, desde su propia experiencia, vuelve a hablar de prevención.
Su diagnóstico no surgió de una autoexploración. “Yo había tenido tres nódulos benignos hace mucho tiempo en la mama derecha. La que actualmente tiene cáncer es la mama izquierda y me los había encontrado yo. Esta vez la formación de microcalcificaciones que resultó ser un cáncer no me la encontré yo, me la encontraron en el control anual”, contó.
Durante una consulta, su ginecóloga detectó algo que requería más estudios. Le indicó una magnificación y luego una punción. El 19 de febrero recibió el resultado que confirmó el diagnóstico. “Lo clave que es el control anual”, remarcó.
Una palabra que cambia todo
Después del resultado, Majo hizo lo que muchos hacen pese a las advertencias: buscó en internet. “Hice lo que todo el mundo dice que no hagas pero todos lo hacemos: agarrás el resultado del estudio y lo ponés en Google”, relató. En principio estaba tranquila porque el informe decía “negativo”. Pero al investigar encontró que se trataba de un cáncer de mama triple negativo. “No todos los cánceres son iguales. Dentro de los cánceres de mama hay como distintas familias. A mí me tocó el peor, que es el infiltrante triple negativo”, explicó.
El diagnóstico trajo miedo, susto, dolor y también culpa. La culpa apareció porque había pasado aproximadamente un año y medio desde su último control. Con el tiempo entendió que ese sentimiento no debía ocupar el lugar del tratamiento. “Hay que olvidarse de la culpa. Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, pero si no se pudo por algún motivo hay que sacarse la culpa de encima”, sostuvo.
“La detección temprana es todo”
El tumor medía aproximadamente 2 centímetros por 1,5 centímetros cuando fue detectado. María José explicó que respondió al tratamiento y que, tras seis meses de quimioterapia y un esquema de inmunoterapia, logró reducirse alrededor de un 80%. “Yo hace un año y medio que no me hacía control y uno dice ‘medio año no hace la diferencia’, y puede hacer la diferencia”, reflexionó.
En su caso, la detección permitió iniciar rápidamente el tratamiento. “Si yo hubiera dejado pasar más tiempo, ahí sí hubiera estado en problemas. La detección temprana es todo, es todo”, enfatizó. Durante seis meses realizó quimioterapia, inicialmente cada quince días y luego semanalmente, además de inmunoterapia cada tres semanas. El próximo paso será la cirugía.
“El cáncer no es sinónimo de muerte”
Frente a una enfermedad que suele asociarse de inmediato con el miedo y la muerte, Majo buscó transmitir esperanza. “Es un enemigo muy poderoso el cáncer, pero tenemos muchas herramientas para combatirlo. El cáncer no es sinónimo de muerte”, afirmó.
También rechazó la idea de ser presentada como una “guerrera”. “Es como cuando te dicen ‘sos una guerrera’. No, es instinto de supervivencia puro. ¿Qué vas a dejar que te gane el cáncer? No”, expresó.
En ese camino destacó el valor del acompañamiento. Para ella, atravesar una enfermedad oncológica permite descubrir no solo “las sombras” y “lo duro”, sino también una red de personas dispuestas a ayudar. “Hay mucha gente dispuesta a ayudar y hay que dejarse ayudar. Se genera una red de amor al paciente oncológico que hace más llevadero” el proceso, sostuvo.
Un mensaje para octubre
El 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama y el lazo rosa es el símbolo de la concientización. Para Majo, octubre es una oportunidad para que el mensaje vuelva a instalarse y para que muchas mujeres recuerden algo determinante: hacerse los controles. “Es un mes clave para hacerse los estudios, también es el mes que se ponen muchas mujeres para recordarse el control anual”, señaló.
Su recomendación es concreta: controles anuales y consulta médica ante la menor sospecha. “El consejo obvio es hacerse los controles anuales, ante la menor sospecha consultar a un médico siempre. No paralizarse ante la palabra cáncer”, afirmó.
La periodista agradeció la iniciativa de Ancasti Rosa y destacó la necesidad de seguir hablando de prevención. “Les agradezco mucho a ustedes por esta movida que hacen para concientizar en la importancia de realizarse un control”, finalizó.