Márgenes positivos, retención de vientres y un crédito que todavía no llega al campo
El campo pampeano vive un momento de márgenes positivos y el productor invierte, según el titular de la Asociación Agrícola Ganadera. Pero hay un punto que De la Iglesia puso bajo la lupa: la letra chica de los créditos que lanzó Ziliotto.
El presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, Ignacio de la Iglesia, afirmó que el sector atraviesa un buen momento y que la estabilidad del país le permite al productor invertir y crecer. Lo dijo tras la 100º Exposición Rural de Santa Rosa, en diálogo con el programa "La Parte y el Todo" de la Televisión Pública Pampeana.
"El productor agropecuario está contento", resumió el dirigente, que atribuyó ese ánimo a tres años consecutivos de márgenes positivos. Para De la Iglesia, la clave está en la previsibilidad: "Lo que siempre necesitó el productor agropecuario en su empresa es la estabilidad, la previsibilidad, la tiene y eso le da esperanza y orden. El productor está invirtiendo y creciendo".
Según el titular de la entidad, la centenaria edición de la Rural fue un éxito gracias al "humor del sector agropecuario", y no dudó en calificar a la ganadería como "la excelencia del sector".
Japón, el mercado que abre puertas
Consultado por la coyuntura internacional, De la Iglesia celebró la reciente apertura del mercado japonés. "Lo significativo no es la cantidad, sino los efectos de la exigencia", explicó, y argumentó que venderle a Japón implica cumplir con estándares de excelencia que después habilitan el acceso a otros destinos.
Sin embargo, aclaró que el grueso de la producción sigue colocándose en el mercado interno y que la carne todavía no se exporta en la proporción que se esperaba.
Consumo, stock y precios
El dirigente reconoció que el consumo interno está bajo y enumeró los motivos: el valor de la carne llevó a muchos consumidores a reemplazarla por otros productos, mientras que el productor, con buena rentabilidad, sigue creciendo.
"La ganadería es una película", graficó. Y explicó que la caída del stock en La Pampa responde a decisiones tomadas dos o tres años atrás, mientras que lo que ocurre hoy recién se verá en ese mismo plazo. A eso sumó otro factor: los productores retienen animales para engordarlos más, lo que reduce la oferta. Con una demanda sostenida y el empuje del mercado internacional, el precio tiende a subir.
Sobre la retención de vientres y el aumento del rodeo, advirtió que los efectos se verán "recién dentro de un año y medio o dos". Y sobre el mayor peso de faena, consideró que no es un problema: "El productor se acopla a lo que le es más rentable y en esta ocasión darle más kilos al animal y tenerlo más tiempo le está siendo rentable".
Créditos: la pregunta no es cuánto, sino cuánto se invierte
De la Iglesia fue consultado por el lanzamiento de créditos del gobernador Sergio Ziliotto y planteó una mirada crítica sobre cómo medirlos. "La pregunta no debe ser cuánto crédito hay, sino cuánto de ese crédito se transforma en inversión", sostuvo.
El dirigente describió la lógica del campo: "Producir en el campo es producir sin plata. Yo siembro y todo el costo de siembra es tan grande que lo termino pagando cuando cosecho. Entonces necesito dinero que no tengo en el bolsillo". Y se preguntó: "¿Cuándo se va a ver el impacto de ese crédito? Cuando se haya multiplicado la inversión".
Mencionó que el Banco de La Pampa "seguramente está armando el ofrecimiento" y que luego analizarán la propuesta. "Hay que empezar a medir en el campo. No es cuánto se ofrece en un crédito o una capacitación para un empleado para el campo, sino el impacto que tiene. Hay que medir resultados", remarcó.
El Niño: preocupación en el este, alivio en el centro y el oeste
Sobre la llegada del fenómeno meteorológico, el presidente de la Asociación Agrícola Ganadera pidió dividir los impactos. "Si hablamos de Intendente Alvear, la presencia de El Niño generará una alta preocupación. Si miramos para el lado centro -Carro Quemado, Victorica, Acha, Santa Isabel- y para el oeste la gente va a estar contenta. Habrá mucho pasto y el campo no se va a inundar", detalló.
En ese marco, destacó que la producción ganadera se está corriendo hacia el oeste pampeano por "la genética del animal y la capacidad que tienen para estar en lugares más complejos", y que la agricultura también gana terreno en esa dirección.
Caminos rurales: ¿consorcios o una discusión de fondo?
Consultado sobre los consorcios camineros, De la Iglesia los definió como "una herramienta" que puede funcionar en zonas como Intendente Alvear, Quemú Quemú y General Pico, donde hay más movimiento y campos más chicos. En cambio, puso un ejemplo extremo: en La Humada, con cinco productores a lo largo de 100 kilómetros de ruta, "van a tener que vender el campo para arreglar el camino".
Frente a la idea de que el Estado garantice la transitabilidad, el dirigente pidió repensar el esquema: "No sé si tiene que estar el Estado o no. Yo creo que hay que empezar a pensar de manera distinta. Hay que hacer una evaluación de cuánto dinero necesitamos para arreglar el camino y luego ver de dónde lo sacamos".
Y apuntó contra el criterio actual: "Hoy la cosa es al revés, se nos dice 'Esto es lo que hay para los caminos' y quizás el 80 % se queda sin arreglar. Falta una discusión seria". Para De la Iglesia, el camino es de la producción, pero también de escuelas, hospitales y familias: "Por supuesto que el sector agropecuario, al transitar con camiones pesados, lo perjudica más, pero es de todos".
RIGI e inversión: "Todas las posibilidades son buenas"
Sobre si preocupa que el RIGI esté orientado a determinados tipos de producción y no al campo, De la Iglesia aclaró que no hay malestar y recordó que en La Pampa el régimen no está habilitado. "En el campo hace falta inversión privada y de algún lado tiene que venir. Todas las posibilidades son buenas", afirmó.
El dirigente vinculó la apertura de mercados con la capacidad de inversión del sector: "Abrir el mercado de carne hizo que la carne se fuera para arriba y que el sector ganadero aumentara su capital e hiciera inversiones", que luego se traducen en compras, ingresos brutos, IVA y ganancias. Algo similar, dijo, ocurre con la agricultura.
Para cerrar, dejó un diagnóstico con proyección: "La Pampa puede producir mucho más de lo que está produciendo y para eso falta dinero. Si el crédito no lo tiene, no hay posibilidad de que eso lo pueda generar de otro lugar".