Maradona: empiezan a declarar los testigos de los acusados y se define el juicio
Los peritos de la defensa de Luque y Cosachov suben al estrado esta semana. Su versión contradice a la junta médica que calificó la atención de “inadecuada y temeraria”.
El juicio por la muerte de Diego Maradona encara su recta final. Este jueves, el Tribunal Oral en lo Criminal de San Isidro comenzará a escuchar a los testigos propuestos por las defensas de los siete acusados.
La primera declaración será la del médico Antonio José Maya, cirujano, legista y perito de parte del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa.
La semana pasada, la Fiscalía y las querellas cerraron su etapa de pruebas con los testimonios de José Luis Covelli y Ramiro Larrea, integrantes de la junta médica interdisciplinaria que analizó las circunstancias del deceso. Ambos calificaron la actuación de los profesionales que atendieron al exfutbolista como “inadecuada, deficiente y temeraria” y sostuvieron que, después de la última operación, debió haber sido internado en una institución médica en lugar de recibir cuidados en su domicilio.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, mientras estaba bajo tratamiento domiciliario en una casa en las afueras de Buenos Aires, pocos días después de ser intervenido por un hematoma subdural.
En el banquillo están siete profesionales de la salud, acusados de homicidio simple con dolo eventual: Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; Nancy Forlini, coordinadora del área de cuidados domiciliarios de Swiss Medical; el psicólogo Carlos Díaz; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
La junta médica, creada en 2021, reunió a peritos oficiales —legistas, un cardiólogo, dos psiquiatras, un toxicólogo, un nefrólogo y un hepatólogo— junto a expertos de las defensas y de la querella.
A mediados de agosto, el cardiólogo Gustavo Di Niro, también integrante de ese cuerpo, declaró que los profesionales a cargo ignoraron “signos de alarma” compatibles con una falla cardíaca en las últimas dos semanas de vida del paciente: acumulación de líquido, dificultad para respirar, alteración del estado de conciencia, taquicardia y presión arterial elevada. Dijo que, ante esos valores, en un consultorio “lo medicaría”.
Maya, que también formó parte de aquella junta, sostuvo en 2021 una tesis distinta: que la muerte había sido súbita y que no había antecedentes coronarios que la volvieran previsible. A partir de este jueves, el tribunal escuchará a los peritos aportados por Luque y Cosachov y a otros testigos ofrecidos por el resto de las defensas.