Un manto de neblina cubrió a Los Sosa este jueves

En la mañana de este jueves, la localidad de Los Sosa, en el departamento Monteros, se vio envuelta por un manto de neblina que transformó el paisaje de la región, siendo visible especialmente a lo largo de la Ruta Provincial 344. La niebla y su influencia en la visibilidad La niebla es un fenómeno meteorológico […]

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Un manto de neblina cubrió a Los Sosa este jueves

En la mañana de este jueves, la localidad de Los Sosa, en el departamento Monteros, se vio envuelta por un manto de neblina que transformó el paisaje de la región, siendo visible especialmente a lo largo de la Ruta Provincial 344.

La niebla y su influencia en la visibilidad

La niebla es un fenómeno meteorológico que puede causar una significativa reducción en la visibilidad, lo cual repercute directamente en el transporte y la seguridad de las personas.

Se trata de una condensación de pequeñas gotas de agua suspendidas en la atmósfera, que puede disminuir la visibilidad horizontal a menos de un kilómetro. La neblina, por su parte, se caracteriza por una reducción de la visibilidad entre 3 y 5 kilómetros, formada por partículas más pequeñas y menos densas.

Características y formación de la niebla

La niebla se presenta como una nube de espesor y densidad variable, con su base en contacto directo con la superficie terrestre, lo que provoca la disminución de la visibilidad. Aunque comparte ciertas similitudes con las nubes en su composición, la niebla se forma de manera distinta, ya sea por enfriamiento del aire o por un aumento del vapor de agua hasta alcanzar la saturación y condensación en partículas suspendidas en el aire.

Tipos de niebla y su formación

Existen diversos tipos de niebla según su proceso de formación. Las nieblas de evaporación, como las de vapor y frontales, se originan por un aumento del vapor de agua sobre superficies acuosas como mares, lagos o ríos, generando una evaporación que al mezclarse con el aire frío se satura y condensa, formando la niebla. Por otro lado, las nieblas frontales surgen en presencia de sistemas frontales, produciendo precipitación y una niebla densa y persistente.

La niebla de radiación y otros tipos

La niebla de radiación es común en noches de invierno anticiclónicas, cuando la superficie terrestre pierde calor por irradiación y el aire cercano se enfría, generando capas de niebla pegadas a la superficie. Este tipo de niebla suele desaparecer unas horas después de la salida del sol.

La niebla de advección, por su parte, ocurre cuando aire cálido y húmedo es llevado por el viento hacia una superficie fría, enfriándose y generando niebla si la humedad es suficiente.

Finalmente, la niebla orográfica se forma en las cimas o alrededor de montañas, donde el aire se enfría al ascender por una ladera y alcanza la temperatura de rocío, propiciando la formación de niebla o nubes.

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