Manejaba el auto que cayó al Mbotaby: "Elías me salvó y después la corriente se lo llevó a él"
Walter Duarte reconoció que tomó cerveza antes de manejar, pero apuntó contra el canal de hormigón por el que circuló: "Es una trampa mortal". Su descargo completo, con el momento exacto en que la corriente se llevó a su hermano Elías.
Walter Duarte (25) conducía el Ford Mondeo que terminó clavado de punta en el arroyo Mbotaby, en Oberá. Este lunes rompió el silencio en un descargo publicado en su cuenta de Instagram, donde reconoció haber tomado cerveza antes de manejar, pero apuntó contra la falta de señalización del canal de hormigón por el que circuló y calificó el lugar como una "trampa mortal".
La tragedia ocurrió el sábado por la mañana y se cobró la vida de su hermano Elías Duarte, de 27 años. A 48 horas del hecho, Walter relató paso a paso lo que pasó esa madrugada, cuando el grupo salió de una estación de servicio con la intención de llevar a cada uno a su casa.
El test de alcoholemia practicado a Walter arrojó 1,31 gramos de alcohol por litro de sangre, un dato que confirmó la Policía y que él mismo admitió en su publicación: "Y aclaro que estábamos tomando cerveza, pero yo estaba consciente todo el tiempo".
La versión de Walter Duarte
Según su relato, esa madrugada llovía con intensidad y manejaba despacio. Iba a dejar a uno de los ocupantes, un gendarme que vivía en el barrio Schuster, y le pidió que lo guiara porque no conocía la zona. "Me guiaba y yo iba súper concentrado y despacio, ya que no se veía el camino porque diluviaba y todavía no estaba la luz del sol", escribió.
En el último tramo preguntó si debía doblar a la izquierda o a la derecha. Fueron hacia la derecha, siempre despacio, guiándose por el borde del camino. "No se veía absolutamente nada adelante y me guiaba por el borde del camino, llegamos al final del tramo y caímos", narró.
El Ford Mondeo quedó colgado, con la parte trasera apoyada en la estructura de hormigón y la delantera clavada en el arroyo. Según su versión, nadie resultó herido en la caída. Las dos chicas que viajaban estaban asustadas y él les pidió calma: "Tranquilas, son cosas que pasan, ahora vamos a bajar de acá antes de que suba más el agua".
Además de los hermanos Duarte, en el auto viajaban Daniela Fabiana Paredes (26) y los gendarmes Luis Ángel Lima Bubans (25) y Cintia Carolina Krombauer (26). Todos lograron salir del rodado y ponerse a salvo, una escena que quedó registrada en videos grabados por un vecino de la zona, ya con luz de día y el arroyo crecido por la lluvia.
El momento en que todo cambió
Ya fuera del auto y con los cinco ocupantes a resguardo, Walter llamó a un familiar policía para avisar lo sucedido. Después tomó una decisión que derivó en el drama: volvió para cerrar la puerta del coche y evitar que se inundara por dentro.
"Él fue atrás de mí porque nunca me dejó solo. Me resbalé en el curso de que iba a cerrar la puerta y él me salvó estirándome del brazo. El impulso hizo que lo lleve más profundo el agua, nos llevó la corriente, nos golpeó", contó.
Walter quedó con la pierna trabada en una piedra, a unos cinco metros del final del conducto, sujetándose de un pequeño pedazo de hierro que sobresalía centímetros de la pared. Dos hombres de la zona lo rescataron más tarde. Elías, en cambio, fue arrastrado por la correntada y falleció.
"Yo estoy vivo gracias a Elías y a Dios", escribió Walter, que también se refirió a los comentarios que recibió en redes: "No tienen compasión ni empatía, con comentarios fuera de lugar. A esas personas les quería decir lo grande que fue y es mi hermano, él nos salvó. Él dio la vida por mí sin dudarlo".
El canal que no debería usarse
El siniestro ocurrió alrededor de las 7 del sábado. En un primer momento la Policía informó que el auto había accedido a un puente en construcción, pero la realidad es que circuló por un canal cerrado de hormigón que entuba el cauce de agua, ubicado al final de la calle Necochea, en el barrio Norte de Oberá.
El lugar no está habilitado al tránsito, aunque tiene una rampa de acceso. Al llegar al final del conducto, el vehículo cayó al vacío y quedó clavado de punta en el arroyo.
Walter apuntó directamente contra la falta de señalización: "Con esta tragedia, esto ya no va a suceder en esa trampa mortal que se formó con el clima. A cualquiera que no conocía, con esta condición climática, le podría haber ocurrido, y nos tocó a nosotros".