Malvinas: los kelpers quieren prohibir la bandera argentina y hasta el ingreso de turistas
La Asamblea Legislativa de las islas analiza medidas que podrían cambiar lo que pasa cada vez que un argentino pisa el archipiélago: la bandera está en el centro de la disputa y hay un límite legal que los isleños admiten que todavía no pueden cruzar.
La Asamblea Legislativa de las Islas Malvinas analiza un paquete de medidas que incluye prohibir el flameo de la bandera argentina y restringir el ingreso de ciudadanos argentinos al archipiélago, en medio de la escalada de tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres.
El integrante del cuerpo legislativo isleño Michael Goss confirmó que el debate está en marcha y que las iniciativas responden a las quejas de la comunidad por la presunta presencia de visitantes con réplicas de la bandera de "Las Malvinas son argentinas".
"En este momento, estamos examinando las primeras etapas de un conjunto de medidas y procedimientos para intentar frenar situaciones de este tipo. Todo depende de lo que legalmente podamos hacer", declaró Goss a Falkland Island Televisión.
La bandera que desató la reacción
Según el legislador, entre los isleños genera "gran indignación y hostilidad" la difusión de videos de personas ondeando la bandera argentina o mostrando copias de la enseña que exhibieron los jugadores de la Selección durante el Mundial.
"Dentro de la comunidad, hay quienes han expresado abiertamente su deseo de impedir la llegada de visitantes argentinos a las islas. Si bien no me opongo a ello, debemos ser realistas respecto al marco legal vigente, por lo que no podemos simplemente prohibir la entrada de personas en este momento", planteó.
Reclamo de una "postura más firme"
Goss sostuvo que hace falta una actitud más dura frente a quienes llegan al territorio con intenciones políticas. "Debemos asegurarnos de no seguir presenciando incidentes recurrentes protagonizados por personas que 'visitan las islas Malvinas para promover una agenda política'. Eso es inaceptable", agregó.
El archipiélago está bajo ocupación británica desde 1833, hecho que la Argentina reclama de manera permanente en foros internacionales.
El "ruido" que llega desde la ONU
El legislador isleño también se refirió a los reclamos argentinos ante las Naciones Unidas y calificó esos planteos como "ruido". Mencionó la reciente intervención del presidente Javier Milei, que profundizó su prédica malvinera iniciada a comienzos de septiembre con una cadena nacional donde anunció sanciones contra petroleras británicas.
"Estamos escuchando mucho ruido proveniente de Argentina. Ya vimos indicios de esto en la ONU. En ese momento, supimos que surgirían muchas más reacciones de este tipo. No nos amedrentamos por ello, somos una comunidad madura y fuerte, y seguiremos fortaleciéndonos ante esta situación, no debilitándonos. Es solo ruido y no vamos a permitir que nos afecte", concluyó.