Malargüe apaga las luces: la nueva ordenanza que protege su cielo estrellado
¿Sabías que Malargüe ahora tiene reglas estrictas para la luz artificial? Conocé los detalles de la ordenanza que protege su cielo nocturno.
Malargüe actualiza su normativa lumínica para preservar la calidad de su cielo nocturno, clave para la ciencia y el turismo. La Ordenanza N° 2.377, ya publicada en el Boletín Oficial de Mendoza, regula la iluminación pública y privada en todo el departamento.
La medida busca reducir la contaminación lumínica, mejorar la eficiencia energética y proteger la biodiversidad, además de potenciar el astroturismo y la actividad científica vinculada al Observatorio Pierre Auger.
¿Qué cambios trae la nueva normativa?
Todas las luminarias deberán ser de corte total o estar apantalladas, orientadas exclusivamente hacia las superficies a iluminar. Se elimina la luz proyectada al cielo, incluso en monumentos y edificaciones.
Se incorporan sensores de movimiento, sistemas de encendido por franjas horarias y reducción progresiva de la iluminación ornamental. El municipio deberá recambiar el alumbrado público a tecnología LED que evite la dispersión ascendente.
En zonas residenciales y rurales se priorizarán luces cálidas, de baja temperatura de color, con controles y auditorías para verificar el cumplimiento.
Publicidad y horarios restringidos
Los carteles LED y pantallas digitales deberán ajustar su intensidad según el horario y permanecer apagados entre las 0 y las 6 de la mañana, salvo excepciones autorizadas. Se limita el uso de luces blancas o azuladas superiores a 3.000 Kelvin.
Cuatro zonas, distintas exigencias
La ordenanza divide el departamento en cuatro áreas: E0 (máxima protección astronómica, incluye el Observatorio Pierre Auger, planetario y reservas), E1 (residencial y periurbana), E2 (urbana y comercial) y E3 (industrial y logística). Cada una tiene requisitos específicos de iluminación.
Control y sanciones
La fiscalización estará a cargo de las áreas municipales de Gestión Ambiental y Planificación Estratégica, con asistencia de organismos científicos. Las infracciones pueden derivar en apercibimientos, multas progresivas, clausuras y pérdida de habilitaciones.
El plazo de adecuación es de 24 meses para organismos públicos, empresas y particulares.
Una normativa que se renueva tras 20 años
La nueva ordenanza reemplaza la regulación de 2005, adaptándola a la tecnología LED y al crecimiento del astroturismo. Con esta actualización, Malargüe consolida su perfil como territorio de referencia para la astronomía y la protección del cielo oscuro como recurso estratégico.