Maipú visita a Chicago con la calculadora: los números que lo dejan prendido del Reducido
Maipú juega en Mataderos con la calculadora en mano: una victoria lo deja firme en zona de Reducido, pero una caída lo puede sacar de los puestos de clasificación. El rival también se juega algo grande, y el horario del partido no es el que muchos imaginan.
Deportivo Maipú tiene una parada brava este lunes: visita a Nueva Chicago en el cierre de la fecha 32 de la Primera Nacional, con la obligación de sumar para no soltarse de la zona de clasificación al Reducido. El Cruzado llega entonado después de vencer 1 a 0 a Temperley como local, un triunfo que cortó una racha de tres empates seguidos.
Con ese resultado, el equipo que dirige Mariano Echeverría se acomodó octavo en la Zona B con 44 puntos, justo en el último lugar que da boleto al Reducido. La diferencia con el líder Tristán Suárez es de 13 unidades, pero lo que realmente preocupa es lo que pasa por detrás: Colegiales (43) y Atlético de Rafaela (42) acechan a un punto y dos, respectivamente, y jugarán antes que el Botellero.
Un rival que respira y necesita ganar
Del otro lado estará Nueva Chicago, que viene de dar el golpe como visitante: 1 a 0 a Almagro para tomar aire en la pelea por no descender. El Torito está 13ro con 36 puntos, seis por encima de Chacarita, que hoy estaría bajando junto a Güemes, último con 23.
El partido se juega este lunes a las 17 en el estadio República de Mataderos, con el arbitraje de Juan Cruz Robledo y transmisión en vivo de LPF Play.
Así está la Zona B
La tabla muestra lo ajustado de la pelea: Tristán Suárez lidera con 57, seguido por Gimnasia (J) con 54, Temperley con 53 y Atlanta con 52. Más atrás aparecen Gimnasia y Tiro (48), Midland (47) y San Martín (45), mientras que Maipú se sostiene octavo con 44.
Colegiales (43) y Atlético Rafaela (42) son los que presionan de cerca. San Martín (T) tiene 40, Quilmes 38 y Chicago 36. En el fondo, Agropecuario (36), Almagro (35), Patronato (34), Chacarita (30) y Güemes (23) pelean por escapar del descenso.
Para el Cruzado, ganar en Mataderos no es solo un deseo: es la condición para seguir prendido cuando la fecha 32 baje el telón.