Macri comparó gobernar un país con dirigir un club de fútbol: "es más difícil" el equipo, dijo
Macri aseguró que dirigir un club popular es más difícil que gobernar un país y explicó por qué la política solo aparece en la vida de la gente cuando el bolsillo aprieta. La comparación que usó para graficarlo no es la que imaginás.
En una entrevista con Infobae, el expresidente Mauricio Macri volvió a instalar una comparación que ya había insinuado antes: para él, manejar un club de fútbol popular es más complicado que administrar un país. La frase, que arrancó como una reflexión sobre su paso por Boca y por la Casa Rosada, derivó en un análisis sobre la atención que la sociedad le presta al deporte y a la política.
La teoría de Macri: club difícil, país difícil
Macri no dudó al reafirmar su postura. "Sigo creyendo que es más difícil conducir un equipo de fútbol muy popular que conducir un país, salvo que estés en minoría con el kirchnerismo en su plenitud de su poder, que ahí no te deja hacer nada, te bloquea todo", sostuvo el exmandatario durante la charla.
Para respaldar su idea, el dirigente describió al fútbol como un fenómeno que excede lo deportivo. "El fútbol, en mi época, ya lo era, y ahora más que nunca, es una fiebre popular. Es la nueva religión del mundo. En todas partes el fútbol está en todas partes. Alrededor del fútbol se construye, se define, se debate hasta ideología hoy en día", afirmó.
En ese marco, mencionó el peso de los capitales de Medio Oriente en las grandes ligas europeas. "A través del fútbol, el mundo árabe prácticamente se pacificó, porque Arabia Saudita, Abu Dhabi, Qatar compiten a los pelotazos entre el PSG, el Manchester City, el Newcastle", ejemplificó.
Fútbol todos los días, política solo en crisis
El expresidente contrastó la pasión que despierta el deporte con lo que, según su mirada, ocurre con la política. "Eso lleva a que a la gente le importe el fútbol de lunes a viernes, al desayuno, al mediodía, a la noche. Hay una mesa, se habla de fútbol", describió sobre la presencia constante de la pelota en la rutina social.
Del otro lado, ubicó a la política: "¿Y la política? Si no te afecta el bolsillo, estos políticos son todos iguales, son todos un desastre, no me gustan, me mienten, me roban. Entonces es como que solamente uno focaliza cuando está en crisis su economía o cuando hay que llegar a votar", expresó.
Para cerrar su argumento, Macri sintetizó la diferencia entre ambos mundos: "El día a día es apasionado, al menos por una mayoría. Hay una minoría que sí está apasionada por la política", finalizó.