Machetes, piedras y cuatro policías: la reconstrucción de la batalla campal en el San Bernardo
Cuatro policías contra más de veinte personas armadas con machetes y piedras. ¿Cómo lograron evitar una tragedia en el hospital San Bernardo? Los detalles que nadie contó.
La madrugada del lunes pudo terminar en una masacre en el hospital San Bernardo. Dos grupos armados con machetes, palos y piedras se enfrentaron en la guardia, donde decenas de pacientes esperaban atención. La rápida acción de solo cuatro policías evitó que la violencia ingresara al edificio.
El jefe de Seguridad del hospital, Juan Falla, reveló detalles escalofriantes del episodio. “Fue un incidente bastante preocupante. Se enfrentaron dos grupos de personas y actuaron con machetes, palos y arrojando piedras de grandes dimensiones”, afirmó en diálogo con El Tribuno.
¿Cómo empezó todo?
Según Falla, uno de los grupos esperaba la atención de un hombre que había ingresado con una presunta herida de arma blanca. De repente, irrumpió el otro grupo: “Se hicieron presentes más de veinte personas que comenzaron los incidentes”.
En ese momento, solo cuatro efectivos policiales custodiaban la guardia. El hospital no cuenta con seguridad privada, toda la custodia está a cargo de la Policía. Pese a la desventaja numérica, los uniformados lograron contener la situación hasta que llegó el apoyo de Infantería y el 911. “Si tomamos como referencia que eran cuatro policías contra más de veinte personas, lograron contenerlos hasta el arribo del apoyo”, destacó Falla, calificando la actuación como “excelente”.
El objetivo: impedir el ingreso al hospital
Lo que más preocupó a las autoridades fue que la pelea ocurriera donde había pacientes, familiares y personal de salud. El protocolo se activó de inmediato para evitar que los agresores entraran al edificio. “El ataque fue entre estos dos grupos. El personal policial y el personal del hospital intervinieron para evitar el ingreso al nosocomio”, explicó Falla.
Durante 20 a 30 minutos, desde las 5 de la mañana, se vivieron escenas de extrema tensión. Los involucrados arrojaron piedras de gran tamaño contra el acceso de la guardia y blandían machetes y palos. “Comenzaron a arrojar piedras hacia la guardia, poniendo en riesgo a las personas que estaban esperando atención”, sostuvo. Parte del enfrentamiento ocurrió en el ingreso y otra continuó sobre calle Tobías, cuando los efectivos lograron desplazar a los grupos hacia el exterior.
Sin heridos, pero con daños materiales
Milagrosamente, no se registraron heridos entre el personal sanitario, pacientes o familiares. “No hemos sufrido víctimas de parte del personal ni de los pacientes”, remarcó Falla. Los daños fueron únicamente materiales: varias piedras impactaron contra paredes del edificio, y hasta el momento no se detectaron vehículos dañados.
“Nunca habíamos sufrido una agresión de esta magnitud”, aseguró Falla, quien señaló que las cámaras de seguridad muestran que los agresores “aparentemente eran adolescentes”. Los motivos concretos de la pelea son investigados por la Justicia y la Policía.
Más de 240 cámaras registraron todo
El hospital San Bernardo cuenta con más de 240 cámaras distribuidas en accesos y sectores estratégicos, monitoreadas las 24 horas. Las imágenes ya fueron incorporadas a la investigación para determinar responsabilidades.
El origen del conflicto
Según la información disponible, el enfrentamiento habría comenzado horas antes en la playa de estacionamiento de un boliche sobre avenida Tavella, donde una presunta sustracción de una motocicleta desencadenó una pelea entre ambos grupos. Varios de los involucrados acudieron luego al hospital para recibir atención médica, y cuando el grupo rival llegó, el conflicto se reavivó frente a la guardia.
Falla pidió mayor conciencia: “Son inescrupulosos. Nada más alejado que venir a agredir un lugar donde todas las personas están porque necesitan atención médica”. También consideró que el consumo de alcohol podría haber influido, aunque eso deberá determinarlo la investigación.