Los veterinarios que salieron a las aulas de Bariloche: la advertencia sobre las mordeduras que sorprende a las familias
Una fundación de Bariloche desembarcó en las escuelas con una advertencia que toca de cerca a cualquier familia con mascota: la mitad de las mordeduras no vienen de perros callejeros. Qué dice el veterinario que lidera el proyecto y qué planean para los próximos años.
La Fundación Vautier, con sede en Bariloche, acaba de obtener su personería jurídica y ya puso en marcha un plan que apunta a algo más que curar animales: llevar la educación sobre el respeto y la tenencia responsable a las escuelas de la región, empezando por la rural de Villa Llanquín, a unos 40 kilómetros de la ciudad.
El veterinario Horacio Vautier, presidente de la entidad que lleva su apellido en homenaje a su padre —también médico veterinario, graduado en 1945—, sostiene que el punto de partida es una idea simple pero potente: “La violencia hacia los animales es solo un eslabón más de la cadena de violencia social”.
Capacitar a los docentes, la estrategia
La fundación no busca dar charlas sueltas, sino formar a los maestros para que incorporen el tema en el aula. “Siempre apostamos a la educación para lograr el cambio de conductas en la comunidad. Nuestro objetivo es enseñar valores como la tenencia responsable y el respeto a los animales”, explicó Vautier.
El eje conceptual es que los animales son seres sintientes. “Eso se está inculcando incluso a nivel universitario y en las carreras se basan en el bienestar animal. No es una moda, ni una tendencia ideológica. Tiene bases científicas”, argumentó el profesional, que lleva 47 años en la medicina veterinaria.
La familia parece tener el oficio en los genes: “Somos nueve hermanos, de los cuales los cinco varones somos veterinarios”, contó.
El caso de Villa Llanquín y la proyección a 2027
La experiencia piloto arrancó en la escuela rural de Villa Llanquín, una comunidad pequeña donde los docentes ya imaginan talleres para 2027. La fundación, integrada además por Valeria Díaz, Mónica Costas y Rocío Vautier, parte de una premisa: tener un animal implica una responsabilidad que va mucho más allá de la comida, el agua y la atención veterinaria.
“Es una comunidad pequeña y los docentes ya proyectan algunos talleres para 2027, siempre partiendo de la base de que uno asume una responsabilidad al tener un animal que está vinculada no solo a la comida, al agua y la atención veterinaria sino al afecto y la relación con la gente”, expresó Vautier.
El desafío inmediato es replicar el trabajo en otras escuelas de Bariloche y la región, e incluso llegar al Instituto de Formación Docente.
Las mordeduras: una preocupación con datos
Uno de los temas que más preocupa a la fundación es el de las mordeduras. Según Vautier, el 50% de las mordeduras corresponden a las mascotas de compañía hacia algún integrante de la familia.
“Mucha gente asegura que su perro nunca mordió a nadie, pero lo cierto es que no se puede saber si el animal anda suelto por la calle. Por otro lado, quien deja que su perro ande suelto, lo está abandonando a su suerte, a que sea atropellado o lo ataque otro perro. Eso es crueldad”, manifestó.
Y fue más allá al vincular el maltrato animal con otras formas de violencia: “Los actos de crueldad contra los animales son predictores de la violencia contra las personas. Incluso la Organización Mundial de la Salud impulsó el concepto de Una Salud”.
Qué es “Una sola salud”
La Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa el concepto de “Una sola salud”, una estrategia global que busca preservar la salud humana, la animal y la del medio ambiente, con la colaboración de múltiples disciplinas para prevenir epidemias.
“La salud de las personas, los animales y los ecosistemas está estrechamente interrelacionada. Cuando esas relaciones se alteran, puede aumentar el riesgo de aparición y propagación de nuevas enfermedades en las personas y los animales”, plantean desde el organismo, que advierte que alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas nuevas que se registran en el mundo proceden de animales, tanto silvestres como domésticos.
La propia Organización Mundial de Sanidad Animal, fundada en 1924 tras los estragos de la peste bovina —una enfermedad que diezmó ganado y animales silvestres en Europa, Sudamérica e India—, se convirtió desde entonces en la autoridad mundial en la materia. “Creemos que la sanidad animal es esencial para nuestro futuro. La sanidad animal es nuestra salud. Es la salud de todos”, sostienen.
El marco legal y la Declaración de Cambridge
El trabajo de la fundación se apoya en antecedentes que cambiaron la discusión sobre los derechos de los animales. La Declaración de Cambridge, presentada en 2012, reconoció que los animales sienten emociones y sufrimiento, lo que implica una responsabilidad moral y ética hacia su bienestar.
Más acá en el tiempo, a fines del año pasado se presentó en el Congreso el proyecto de Ley Sintientes, que busca modificar el Código Civil y Comercial de Argentina para considerar a los animales como “personas no humanas sintientes” y sacarlos de la categoría actual de “objetos o cosas”.
Fotos: Chino Leiva