El aula quedó atrás: un grupo de estudiantes de Saujil se metió de lleno en un laboratorio de Andalgalá para entrenarse en lo que será su trabajo. Qué encontraron ahí y quiénes los acompañaron.
Los estudiantes de 7° año de la EPET Nº 8 “Facundo Rentería”, de Saujil, cambiaron las aulas por un espacio de trabajo real en Andalgalá. Allí, en la Sala de Industrias y el Laboratorio del Centro de Innovación Productiva (CIP) municipal, completaron parte de sus prácticas profesionales como futuros técnicos en Industrias de Procesos.
La experiencia les permitió poner en juego los contenidos teóricos que vienen trabajando durante la cursada y medirse con dinámicas propias del sector productivo, según informaron desde la institución.
Qué se llevan los estudiantes
El paso por las instalaciones del CIP apuntó a fortalecer las capacidades técnicas que van a necesitar en su desempeño profesional. Para los coordinadores de la escuela, ese contacto con ámbitos reales de trabajo es una pieza clave de la formación técnica.
“Se trata de una experiencia que representa una instancia fundamental en la trayectoria educativa de nuestros estudiantes, ya que les permite conocer de cerca los procedimientos y las dinámicas propias del sector productivo, al tiempo que promueve el aprendizaje a través de la experiencia y el acercamiento al mundo laboral”, expresó el ingeniero Ricardo Algañaraz, uno de los coordinadores de la EPET.
El profesor Eduardo Algañaraz, también coordinador de la institución, puso el acento en el trabajo articulado entre las escuelas y los organismos municipales. Según destacó, ese vínculo abre oportunidades para que los jóvenes amplíen sus conocimientos y terminen su formación técnica en espacios especializados.
Un agradecimiento con nombre propio
Desde la dirección de la escuela reconocieron a la Municipalidad de Andalgalá por ceder las instalaciones de la Sala de Industrias y del Laboratorio del CIP, que hicieron posible esta etapa formativa.
También valoraron el aporte de la Municipalidad de Saujil, que se ocupó del traslado de los estudiantes con el servicio de transporte.
Las prácticas profesionalizantes se repiten cada año como parte de una propuesta formativa que busca que los alumnos se preparen en escenarios concretos de trabajo. La continuidad de esta iniciativa, remarcaron, refuerza la cooperación entre las instituciones educativas y los municipios.
Por último, la dirección de la EPET extendió su reconocimiento a los docentes y alumnos que participaron la semana pasada de las Prácticas Profesionalizantes 2026, y subrayó el valor del compromiso conjunto para acompañar la educación técnica y generar nuevas oportunidades de aprendizaje para los jóvenes de la región.