Los sorprendentes beneficios de caminar descalzo que tenés que conocer ya
La podóloga María Jesús Lechuga recomienda caminar descalzo entre 10 y 15 minutos al día para fortalecer los pies, mejorar el equilibrio y la postura, y prevenir juanetes y fascitis plantar.
La podóloga María Jesús Lechuga reveló que caminar descalzo fortalece los pies y mejora la postura, desmintiendo el mito de que te resfriás. Descubrí por qué deberías sacarte las zapatillas.
Según la especialista, cuando usamos calzado todo el tiempo, el pie se acostumbra a no trabajar, perdiendo fuerza y movilidad. El pie humano tiene 26 huesos y decenas de músculos y ligamentos que actúan como base de sustentación. Las suelas gruesas y los diseños estructurados generan un vicio que, con el tiempo, dificulta caminar por terrenos irregulares y puede afectar el equilibrio.
¿Por qué es bueno andar descalzo?
“Caminar descalzo obliga a la musculatura plantar a activarse para adaptarse a las irregularidades del terreno, mejorar el equilibrio y estabilizar cada paso”, afirmó Lechuga. La activación muscular del pie tiene un reflejo directo en toda la postura del cuerpo, influyendo en la alineación de tobillos, rodillas, caderas y columna vertebral.

Ejercicios complementarios
Además de caminar descalzo, se pueden alternar apoyos: caminar con las puntitas del pie y luego con los talones. Así se activan distintos grupos musculares, ganando fuerza y equilibrio para actividades como senderismo o trekking.
Otra ventaja es que previene juanetes y fascitis plantar. Lechuga señaló que el calzado ajustado y sin respiración trae problemas serios para la salud del pie.

Recomendación y advertencias
La profesional recomienda caminar descalzo entre 10 y 15 minutos por día, en casa o en superficies naturales seguras. A medida que se practica, los pies se sienten más libres y fuertes, notándose en caminatas largas o deportes.
Es importante asegurarse de que el piso esté limpio y sin objetos cortantes, aumentar el tiempo gradualmente, y consultar a un profesional si se sufre diabetes, trastornos de sensibilidad, problemas circulatorios o lesiones previas en los pies.
Además, los médicos explican que caminar descalzo mejora la propiocepción, ya que en la planta del pie hay miles de terminaciones nerviosas que ayudan al equilibrio. El exceso de protección del calzado moderno disminuye esos estímulos naturales.