Los salarios informales suben 22 puntos más que la inflación: por qué el dato que festeja el Gobierno esconde una trampa
Economía

Los salarios informales suben 22 puntos más que la inflación: por qué el dato que festeja el Gobierno esconde una trampa

Agustín Salvia venía advirtiendo algo raro en los números del Indec. Cuando comparó los registros administrativos con la encuesta de hogares, encontró la explicación de por qué los salarios informales parecen volar por encima de la inflación. Y el motivo real es bastante más incómodo para el Gobierno.

Los números del Indec parecen una buena noticia para el Gobierno: los salarios informales crecen por encima de la inflación. Pero detrás de esa foto hay una distorsión estadística y un fenómeno que preocupa: cada vez más trabajadores formales caen en la informalidad.

El dato que más llama la atención surge del informe de agosto: los salarios formales subieron un 30,4% en doce meses, por debajo del 33% de inflación. Los ingresos del sector privado no registrado, en cambio, avanzaron un 55% en el mismo lapso, 22 puntos por encima de la suba de precios.

La tendencia se repite en los sucesivos reportes del organismo estadístico. Un informe reciente del CEPA calculó que, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, los salarios informales subieron un 36,3% real con la metodología del Indec. Como comparación aproximada, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 los salarios formales —públicos y privados combinados— cayeron un 8,9% real.

El problema es que los trabajadores informales son, en promedio, los que menos ganan y a los que más les cuesta llegar a fin de mes. La paradoja es solo aparente: se explica por una combinación de cuestiones estadísticas y de fenómenos reales.

El cambio metodológico que distorsiona la serie

La UCA y otras instituciones dedicadas al análisis de ingresos vienen advirtiendo que el Indec introdujo un cambio en el cuestionario de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en el cuarto trimestre de 2023. Ese ajuste permitió captar mejor los ingresos de los trabajadores informales.

Según los expertos, eso introduce una distorsión en la serie histórica: subestima el ingreso real de los informales antes de ese trimestre y genera un aumento desproporcionado de las variaciones interanuales durante los primeros doce meses de vigencia del cambio. Además, arrastra esa sobreestimación en las series que arrancan en noviembre de 2023 o antes.

El Indec sostiene que avisó públicamente del cambio al momento de aplicarlo, pero los analistas consideran que lo hizo con disimulo y sin ofrecer un empalme con la serie previa que permita una comparación adecuada.

Encuestas contra registros: la contradicción entre la EPH y el SIPA

El segundo problema estadístico es que la EPH es una encuesta y depende de lo que responden sus participantes, que suelen subdeclarar ingresos. La contradicción se verifica con los salarios formales.

"Sigue habiendo una contradicción entre los datos que se registran en la EPH con los datos que surgen de los registros" administrativos como el SIPA, los salarios públicos o las jubilaciones, advierte Agustín Salvia, director del ODSA de la UCA.

"Esto afecta al salario informal", agrega Salvia, porque lleva a que el Índice de salarios del Indec muestre que los informales suben más que los formales por una diferencia mayor a la real. El experto lo ilustra con un ejemplo inventado: la EPH dice que un mes los informales subieron 4% y los formales 2%, pero el SIPA muestra que los formales en verdad subieron 3%, así que la brecha no es de dos puntos sino de uno.

Hay otro detalle: los salarios informales se informan con cinco meses de rezago, lo que sobreestima su aumento en períodos de fuerte desaceleración inflacionaria, aunque no en etapas de amesetamiento de precios como la actual.

De la formalidad al rebusque: la migración que altera las estadísticas

Más allá de la cuestión estadística, existe un fenómeno real que eleva los ingresos informales que mide el Indec, y que resulta preocupante para el Gobierno: el aumento de la informalidad. El Indec registró un récord de 45% de informalidad en el segundo trimestre de 2026.

"Se están perdiendo empleos registrados formales, privados y públicos. Esto no aumenta tanto la tasa de desempleo, porque esas personas se autoemplean o se incorporan a actividades salariales en una situación no registrada", describe Salvia.

El titular del ODSA de la UCA añade que "en ese traslado, esos trabajadores calificados, semicalificados o técnicos (expulsados del sector formal) mejoran el promedio de los ingresos de los informales asalariados o no asalariados, porque ganan más que un vendedor ambulante o un trabajador de la construcción que se pone a manejar un Uber".

"Eso hace que el componente salario del sector informal tenga mejoras mayores respecto al resto de los informales (no asalariados) y te eleva el promedio" del total, resume Salvia.

La brecha del 30% que golpea al empleo no registrado

Lo grave es que para esos trabajadores que pasan de la formalidad a la informalidad "también hay una caída de sus ingresos en términos netos", añade el experto de la UCA.

Los formales ganan, en promedio, un 42% más que los informales, incluso filtrando por edad o nivel educativo. Dicho de otro modo: los informales ganan un 30% menos que los formales, según un informe de Fundar con datos actualizados a 2025.

Mientras el Gobierno destaca la creación de puestos de trabajo no registrados, queda bajo la alfombra la distorsión que eso supone para el índice de salarios y la pérdida de poder adquisitivo que millones de trabajadores sufren día a día.

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