Los ríos Paraná, Paraguay y Bermejo bajaron y la emergencia hídrica en Chaco parece dar un respiro. Pero hay nueve municipios que todavía no informaron su situación y la cifra de evacuados sigue sin moverse. ¿Qué pasa en esas localidades?
El último parte oficial de la emergencia hídrica chaqueña muestra una mejora en los niveles de los ríos Paraná, Paraguay y Bermejo, pero la cifra de personas evacuadas y autoevacuadas sigue clavada en 2.239, correspondientes a 629 hogares. La incógnita: nueve localidades no enviaron sus reportes y el gobierno provincial aguarda esas actualizaciones para saber si la bajante ya permite que algunas familias regresen a sus casas.
El informe difundido este domingo 1 de noviembre a las 7:46 por las autoridades provinciales y municipales indica que la emergencia hídrica continúa bajo seguimiento, aunque los principales cursos de agua presentan una tendencia descendente. La disminución de las alturas es un dato alentador, pero las alertas siguen activas en distintos puntos, sobre todo en las zonas ribereñas golpeadas por la creciente.
El parte abarca los reportes municipales del período que comenzó el 30 de octubre a las 8:58 y deja en claro que aún falta información de nueve localidades para tener un panorama completo.
Paraná, Paraguay y Bermejo: tres bajas que ilusionan
Las mediciones de la Administración Provincial del Agua (APA) confirman que los tres ríos principales bajaron respecto del informe del viernes 30 de octubre.
El Paraná marcó 7,02 metros a las 6 de este domingo, 17 centímetros menos que los 7,19 metros anteriores. El Paraguay llegó a 7,68 metros también a las 6, con un descenso de 22 centímetros frente a los 7,90 metros del viernes. El Bermejo, medido a las 5, se ubicó en 2,98 metros, 16 centímetros por debajo de los 3,14 metros previos.
A pesar de esta evolución favorable, la emergencia hídrica sigue vigente y los organismos competentes no aflojan el monitoreo de los cursos de agua.
Cuatro centros de contención con 175 personas alojadas
El reporte provincial registra 175 personas de 59 familias en cuatro centros de contención habilitados para asistir a los damnificados. Del total, 74 son niñas y niños, 93 adultos, cinco adultos mayores y tres personas sin desglose etario. Además, hay ocho personas con discapacidad.
La distribución es la siguiente:
- Antequeras, Colonia Benítez: 32 personas de 13 familias.
- San Pedro Pescador, Colonia Benítez: 27 personas de ocho familias.
- Kagiva, Puerto Vilelas: 109 personas de 36 familias.
- La Usina Urbana, Resistencia: siete personas de dos familias.
En cuanto a la capacidad, se informaron 42 módulos ocupados y 205 disponibles. Sin embargo, el documento aclara que los cuatro establecimientos no registraron nuevas cargas de información durante la jornada, por lo que los valores corresponden a los últimos datos comunicados.
Isla del Cerrito, el distrito con más evacuados bajo alerta roja
Entre los municipios en alerta roja, Isla del Cerrito mantiene 142 personas evacuadas de 61 hogares. Barranqueras, también en rojo, informó que no hubo novedades hasta el momento. Las Palmas, en alerta amarilla, comunicó igualmente que no se registraron cambios durante el período relevado.
Nueve municipios sin actualizar: la clave para saber si la bajante ya se siente
El parte oficial advierte que nueve localidades del sistema de alertas no remitieron nuevos informes de situación. Entre ellas está Puerto Vilelas, que sigue en alerta roja, además de Basail, Colonia Benítez y Resistencia, en alerta naranja. También se aguardan actualizaciones de General Vedia, La Leonesa, Margarita Belén, Puerto Bermejo y Puerto Eva Perón, todas en amarilla.
La falta de esos reportes impide determinar si en las últimas horas hubo variaciones en la cantidad de evacuados y autoevacuados o si algunas familias pudieron volver a sus viviendas. Por eso, las 2.239 personas deben tomarse como el último registro oficial disponible y no como una actualización completa de todos los municipios.
Qué falta para que la bajante se traduzca en menos evacuados
La reducción de las alturas de los ríos es un dato positivo, pero la recuperación de las zonas afectadas no depende solo del agua que baja. También inciden las condiciones de acceso, seguridad y habitabilidad de las viviendas.
Mientras tanto, las localidades ribereñas continúan bajo distintos niveles de alerta y se esperan los reportes municipales pendientes para tener un panorama actualizado. El próximo seguimiento oficial permitirá establecer si la bajante empieza a reflejarse en una reducción de la cantidad de familias evacuadas y autoevacuadas.
(Fotos: Pato Gomez y Municipalidad de Vilelas)