Los perros la atacaron sin piedad: el brazo que tuvo que ser reconstruido
Un ataque brutal de dos dogos argentinos dejó a una mujer con graves heridas. ¿Qué pasó exactamente y por qué los vecinos están aterrados?
Una mujer fue víctima de un feroz ataque de dos dogos argentinos en Bahía Blanca. Las heridas fueron tan graves que necesitó reconstrucción muscular en uno de sus brazos. El hecho ocurrió en el barrio Villa Bordeu y reavivó el miedo entre los vecinos.
María Espinosa, la víctima, transitaba por una calle del barrio alrededor de las 17:30 cuando los animales salieron de una vivienda y se abalanzaron sobre ella sin mediar provocación. En diálogo con Infobae, relató: “Había un alambrado, pero pasaban y venían como querían. Directamente me fueron a atacar. Normalmente, a los perros yo les pego un grito: ‘¡Fuera!’ o me quedo quieta y no hacen nada. Pero directamente se tiraron sobre mí, me tiraron al piso, me empezaron a morder, no me los podía sacar de encima”.
Durante el ataque, intentó defenderse pateando a los perros, pero no logró quitárselos de inmediato. “En un momento dije ‘¿cómo zafo de esta?’, no veía forma de salir. Lo logré en un momento. Se ve que los vecinos hicieron algo; después me enteré porque yo me levanté y estaba en shock. Salí caminando, alejándome de ahí, y justo salió una vecina. Luego pasó un taxista; ya había varios vecinos afuera, habían llamado a la policía”, detalló.
Tras el incidente, fue trasladada en ambulancia hasta su casa, donde la esperaban sus hijos, y luego acudió a la guardia para ser atendida por un cirujano. El ataque le provocó múltiples heridas en ambos brazos, con lesiones de tal gravedad que fue necesario realizar suturas y reconstruir la parte muscular del izquierdo. “Yo iba con los brazos hacia arriba, colgando, porque chorreaban sangre. Me mordieron los dos. El izquierdo me lo desarmaron, me tuvieron que reconstruir la parte muscular, había partes salidas. Huesos, por suerte, nada, según lo que vio el cirujano”, precisó la mujer.
El episodio no es un caso aislado en la zona. Vecinos del barrio han manifestado reiteradamente su preocupación por la presencia de perros que circulan sin control. Días antes, otros perros de la misma raza habían ingresado a una vivienda y atacado a un cocker, que murió a causa de las heridas, según indicaron medios locales como La Brújula 24. El nuevo ataque reforzó el temor de los residentes y reavivó el debate sobre la necesidad de controles más estrictos.
En su testimonio, Espinosa señaló la dificultad para identificar a los dueños de los animales agresores. “Hice las denuncias, pero no encuentro a los dueños de los perros, como para hacerla directamente hacia ellos. No pueden dejarlos sueltos, si agarran a un nene, lo matan, es esa la realidad”, expresó. La mujer, que nunca había tenido problemas con perros, aseguró que este episodio cambió su percepción. “Ya volví, pasé y vi los perros. Nunca le tuve miedo a los perros, nunca me mordieron ni nada. Estos deben ser así, que fueron una excepción. Estoy angustiada, la realidad es que no quiero que los perros estén ahí porque si se llegan a escapar y agarran a un nene y la va a pasar peor que yo. Yo pude zafar de casualidad porque grité y salieron los vecinos, si no todavía me estarían mordiendo los bichos esos”, compartió.
