Los mataron por luchar por el voto negro: la historia de los tres activistas asesinados por el KKK en Mississippi
¿Sabías que un sheriff del Ku Klux Klan asesinó a tres jóvenes que solo querían votar? La historia que conmocionó a Estados Unidos y cambió la lucha por los derechos civiles.
El 21 de junio de 1964, tres jóvenes activistas que viajaban por una carretera de Mississippi fueron interceptados, golpeados y asesinados a sangre fría por miembros del Ku Klux Klan. Michael Schwerner, Andrew Goodman y James Chaney tenían entre 20 y 24 años y luchaban por los derechos civiles de los afroamericanos. Su crimen: impulsar el voto negro en un estado dominado por la segregación racial.
¿Quiénes eran las víctimas?
Los tres pertenecían al Congreso por la Igualdad Racial (CORE), una organización que promovía la integración y la educación. Schwerner, un neoyorquino judío de 24 años, había llegado a Mississippi en enero de 1964 para organizar boicots y registrar votantes. Goodman, de 20 años, también de Nueva York, se unió a él justo un día antes del asesinato. Chaney, de 21 años, era el enlace local con la comunidad negra. Los tres fueron detenidos por el segundo sheriff del condado de Neshoba, Cecil Price, miembro del Klan, bajo el falso cargo de exceso de velocidad e incendio de una iglesia.
La noche del horror
Price los liberó tras siete horas de detención, pero los persiguió y los entregó a una turba de supremacistas blancos en un camino rural llamado Rock Cut Road. Allí, los golpearon y ejecutaron. A Schwerner y Goodman les dispararon en la cabeza; a Chaney, por ser negro, lo torturaron: lo golpearon, le dispararon en el abdomen y finalmente lo remataron con un tiro en la cabeza. Los cuerpos fueron enterrados con un bulldozer en la granja de Olen Burrage, otro miembro del Klan.
La investigación y el juicio
El FBI, bajo presión de Robert Kennedy, lanzó el operativo “MIBURN” (Mississippi en llamas). Tras una recompensa de 30.000 dólares, un testigo clave reveló la ubicación de los cuerpos, hallados el 4 de agosto de 1964. Aunque 19 personas fueron acusadas, solo siete fueron condenadas en 1967 por violar derechos civiles, con penas de entre 3 y 10 años. Ninguno cumplió más de seis. El sheriff principal, Lawrence Rainey, fue absuelto.
Un legado de lucha
El caso impulsó la aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964. En 2014, el presidente Barack Obama otorgó a los tres activistas la Medalla Presidencial de la Libertad. “Nunca antes en Mississippi se había condenado a alguien por un delito contra un ciudadano negro”, señalaron los historiadores, aunque la justicia tardó décadas y fue parcial.