Unos 130 jubilados se reunieron en Posadas para aprender a esquivar estafas virtuales, pero lo que más preocupa no es la plata: hay una consecuencia que los deja atados al teléfono de un familiar.
El avance de las estafas virtuales ya tiene un efecto medible en Misiones: muchos adultos mayores abandonaron sus cuentas digitales y dejaron de responder mensajes por temor a caer en una maniobra. Así quedó expuesto en el primer Taller de Educación Financiera para Adultos Mayores, que se realizó a sala llena en el Hotel Urbano de Posadas.
Del encuentro participaron unos 130 representantes de clubes de jubilados de la provincia, convocados para aprender a detectar engaños y a manejar sus cuentas de forma segura.
Quiénes organizan y qué buscan
La actividad la llevan adelante la Fundación Banco Macro y la Dirección de Rama Pasiva del Instituto de Previsión Social (IPS). Su titular, Celia Tabares, dialogó con PRIMERA EDICIÓN durante la apertura y explicó que el objetivo excede la prevención: también quieren que los jubilados “pierdan el miedo” a operar por su cuenta.
Según Tabares, una estafa deja dos marcas. La primera es económica. La segunda, y la más difícil de revertir, es emocional: la víctima pierde confianza y se repliega.
“Ellos quedan con temor y con ese temor ya no quieren ingresar (a sus cuentas), ya no quieren responder mensajes. Y así se genera una dependencia con otro familiar”, aseguró la funcionaria.
El modus operandi que más preocupa
En el taller se trabajó sobre las estafas que circulan por redes sociales y WhatsApp, los dos canales más usados por los delincuentes. Tabares puso el foco en una modalidad que crece: publicaciones que ofrecen descuentos y beneficios exclusivos para jubilados, con supuestos ahorros en medicamentos, garrafas y otros servicios.
Ese anuncio es solo el primer contacto. Lo que sigue es llevar la conversación a un chat privado y, mediante mensajes y llamadas, obtener los datos necesarios para entrar a las cuentas bancarias.
Cuando el delito se consuma, el daño económico es inmediato, pero la angustia y la espera dejan secuelas más profundas. “El impacto emocional es la parte que más les afecta a ellos”, sostuvo Tabares.
El costo de perder autonomía
Después de una experiencia así, algunos adultos mayores dejan de usar las aplicaciones, evitan contestar el teléfono y empiezan a depender de un familiar para cualquier trámite. Para la directora de Rama Pasiva, eso equivale a resignar autonomía.
“Hoy todo es a través de la tecnología, un pedido médico, un turno, enviar por WhatsApp la receta, tienen que amigarse con la tecnología”, indicó.
Los encuentros, además de capacitar, funcionan como espacio para sacarse dudas. La intención es que cada asistente se convierta en “multiplicador” y replique lo aprendido entre los socios de su club.
Dónde serán los próximos talleres
El ciclo tiene dos fechas confirmadas para este mes. La primera será el miércoles 11 en la Casa del Bicentenario de Oberá; la segunda, el lunes 16 en la terminal de ómnibus de Eldorado. Ambas de 9 a 11.
Para consultas e inscripción, los interesados pueden comunicarse al 0376-444-8676. La idea es ampliar el programa con más encuentros el año próximo.