Los hutíes ya controlan la 'Puerta de las Lágrimas': el paso que puede cambiar el precio de todo
El control hutí de Bab el Mandeb ya movió el precio del crudo y amenaza con encarecer lo que compramos todos los días. ¿Qué pasa si el paso queda bloqueado?
Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron el control total del estrecho de Bab el Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes del planeta y paso obligado para los barcos que van de Asia a Europa por el canal de Suez. La ofensiva, que empezó la semana pasada, avanzó rápido sobre la costa occidental del país y este viernes sumó la isla de Perim, en pleno centro del estrecho, además de Hanish Mayor y Hanish Menor, según fuentes del gobierno yemení reconocido internacionalmente.
“Todo lo que estaba bajo nuestro control en la costa occidental cayó”, reconoció a la agencia AFP un responsable militar yemení. Un día antes, los rebeldes habían tomado la ciudad portuaria de Moca, a unos 70 kilómetros al norte de Bab el Mandeb.
Aunque los hutíes prometieron mantener una navegación “segura” y dijeron que sus acciones apuntan contra Arabia Saudita, el control del corredor encendió las alarmas por lo que puede pasar con el comercio y el mercado energético mundial.
Por qué este estrecho mueve el tablero global
Bab el Mandeb —en árabe, “Puerta de las Lágrimas”— conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y es la entrada al canal de Suez para seguir hacia el Mediterráneo. Es una de las rutas más cortas entre Asia y Europa. Tres cifras explican su peso: por ahí circula cerca del 11% del comercio mundial, el 30% del tráfico global de contenedores y alrededor del 10% del petróleo.
Si el paso se bloquea o las compañías deciden evitarlo por seguridad, los barcos tendrían que rodear África por el cabo de Buena Esperanza. Esa vuelta puede sumar unos diez días de navegación y encarecer combustible, seguros y transporte, con posibles efectos sobre los precios de las mercaderías.
La situación se vuelve más delicada porque Bab el Mandeb funciona como la puerta occidental de la península arábiga, mientras que del otro lado está el estrecho de Ormuz, prácticamente paralizado por Irán desde el comienzo de la guerra en Medio Oriente.
Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de petróleo, queda así bajo fuerte presión: Irán bloquea Ormuz y los hutíes controlan ahora Bab el Mandeb. Ante las dificultades para sacar crudo por el Golfo, Riad había aumentado sus exportaciones desde el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo. Pero este viernes las autoridades sauditas también cerraron preventivamente sectores del oleoducto Este-Oeste tras ataques con drones que, según la cancillería saudita, fueron lanzados desde Irak.
La tensión ya se sintió en los mercados: el Brent y el WTI volvieron a cotizar por encima de los US$100 por barril.
El costo humano dentro de Yemen
La ofensiva también deja consecuencias dentro del país. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 46.000 personas fueron desplazadas desde que se re intensificaron los combates en el sudoeste yemení.
La ONU expresó su preocupación a través de su enviado especial para Yemen, Hans Grundberg, quien pidió una intervención activa del Consejo de Seguridad para evitar que la escalada empuje a la región hacia “un conflicto mucho más peligroso”.

