El 80% de los votos parecía un cierre triunfal, pero los gremios neuquinos ya avisaron que la pelea real recién empieza: el derrame petrolero y la Tarifa Neuquina quedaron en el centro de la agenda.
La lista de unidad que armaron los sindicatos más pesados de Neuquén se quedó con las elecciones de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Con los conteos provisorios sobre la mesa, la agrupación que encabezan Carlos Quintriqueo (secretario general de ATE) y Cintia Galetto (secretaria adjunta de ATEN) se imponía con el 80% de los votos frente al 20% de la otra fuerza.
La alianza reúne a ATE, ATEN, SEJUN, los aeronáuticos y Actividad Privada. El resultado todavía no es oficial, pero la diferencia fue tan amplia que los dirigentes ya empezaron a organizar la asunción.
"Estamos sorprendidos por la participación tan importante que hubo en todas las urnas", contó Quintriqueo a LM Neuquén. Y sumó: "La verdad es que es un resultado contundente y marca la expectativa de la gente por la unidad que construimos con ATEN, SEJUN, Aeronáuticos y Actividad Privada. Eso permitió la movilización".
El sindicalista no ocultó la satisfacción: "Estamos más que satisfechos por el compromiso que mostraron los afiliados".
Una elección con obstáculos en el camino
El propio Quintriqueo reconoció que llegar a las urnas no fue sencillo. La difusión de las fechas fue escasa y los padrones se confeccionaron en Buenos Aires, sin contemplar cómo se vive la realidad sindical en la provincia.
Aun así, calculó que alrededor del 40% de los 54 mil afiliados se acercó a votar. Las mesas se fiscalizaron en toda la provincia.
Desde ATEN también celebraron con un comunicado: "Este resultado nos llena de orgullo y redobla el compromiso y la responsabilidad en la tarea por venir". Y agregaron: "Tenemos una Central que defiende la educación pública, la salud pública, los Derechos Humanos, la perspectiva de género, el ambiente y la Interculturalidad desde cada acción que llevamos adelante".
El derrame que no llega a todos
Para el secretario general de ATE, el respaldo masivo obliga a redoblar la unidad en un escenario complicado: el salario pierde frente a la inflación y la discusión sobre cómo se reparte la renta petrolera sigue pendiente.
"El famoso derrame que se está discutiendo no llega a todos", disparó Quintriqueo. Y explicó el impacto cotidiano: "El proceso de pérdida de poder adquisitivo hace que sea imposible sostener los alquileres, que van por encima de las mediciones de IPC".
El dirigente viene de reclamar públicamente que la "Tarifa Neuquina" —que aplica un 30% de descuento en electricidad— se extienda a todo el territorio. El beneficio alcanzaba solo a las zonas abastecidas por el EPEN, pero su pedido tuvo eco: se ampliará a Neuquén capital, Zapala y otras ciudades que reciben el servicio de cooperativas.
"Estamos esperando que se dicte el decreto pero, si fue escuchado, en buena hora", sostuvo. Y remarcó: "Hoy ante la situación de crisis, las cuestiones que más pegan en los salarios tienen que ver con los servicios, eso es lo que deteriora el salario".
Los próximos pasos de la central
La unidad no borra las identidades de cada gremio. Cada organización mantiene sus reclamos y sus tiempos, y la CTA busca sumar peso en el debate por la distribución de la riqueza neuquina.
Con la asunción pendiente, Quintriqueo aclaró que esperan ese paso para definir los objetivos comunes. Mientras tanto, siguen de cerca dos conflictos salariales abiertos.
"Una vez que se dé la asunción, fijaremos objetivos en común, no queremos entorpecer la lucha de SEJUN y ATEN que están en proceso de negociar sus salarios", afirmó.
Para el líder sindical, las paritarias solas no alcanzan. Necesitan acompañarse de medidas que alivien el bolsillo y que hagan que la actividad hidrocarburífera se note en la vida diaria de los trabajadores.
Por eso, desde la CTA planean pelear por la recomposición salarial y, al mismo tiempo, por otros beneficios: mejores prestaciones para el ISSN y planes que faciliten el acceso a la vivienda, un problema que golpea a muchas familias que no logran afrontar el alquiler.