Los Etchevehere perdieron otra pulseada y el juicio por vaciamiento de El Diario ya tiene fecha incierta
El tribunal les rechazó los recursos de nulidad y los sobreseimientos, y confirmó que van a juicio oral por el vaciamiento de El Diario. La familia ya apeló a Casación: la pelea por las catorce propiedades vendidas en 2012 todavía no terminó.
La familia Etchevehere y los financistas Walter y Viviana Grenón seguirán sentados en el banquillo. Un tribunal de la Cámara rechazó los recursos de nulidad y los pedidos de sobreseimiento, y confirmó la resolución que clausuró la instrucción y envió a juicio oral la causa por estafa y vaciamiento de la Sociedad Anónima Entre Ríos (SAER), la editora del desaparecido diario El Diario, de Paraná.
La decisión la tomaron los jueces Mauricio Marcelo Mayer, María Carolina Castagno y Gervasio Pablo Labriola, quienes ratificaron lo que el juez de Garantías Pablo Nicolás Zoff había dictado el 24 de julio pasado: el fin de la etapa de instrucción y la remisión a debate de todos los imputados.
En la causa están acusados Leonor María Magdalena Barbero Marcial, sus tres hijos —Luis Miguel, Arturo Sebastián y Juan Diego Etchevehere— y los dueños de la financiera Red Mutual, Walter y Viviana Grenón. La carátula es «Etchevehere, Luis Miguel; Etchevehere, Arturo Sebastián; Etchevehere, Juan Diego; y Barbero Marcial de Etchevehere, Leonor María Magdalena y otro s/Estafa».
La batalla judicial, sin embargo, no termina ahí: los acusados ya presentaron un recurso para que la discusión pase a la Cámara de Casación Penal.
Qué resolvió el tribunal
Zoff había rechazado las excepciones de falta de acción por prescripción y atipicidad que plantearon los defensores Rubén Paliotto, Alberto Sampayo y Miguel Cullen, y en consecuencia también desestimó los pedidos de sobreseimiento de sus asistidos y la oposición a la remisión a juicio.
El magistrado hizo lo propio con la excepción por vulneración del plazo razonable presentada por Paliotto, el abogado que representa a la familia Etchevehere, y con la excepción por operar la excusa absolutoria y por «tortura institucional», que también había sido planteada por esa defensa para pedir el sobreseimiento de Barbero Marcial.
En un tramo de su resolución, Zoff le pidió a Barbero Marcial que, en lo sucesivo, si algún acto o intervención procesal requiere adecuar circunstancias por su edad o género, lo comunique a la brevedad para adoptar las acciones positivas necesarias y garantizar el ejercicio de sus derechos. Y declaró «la clausura de la presente instrucción».
Una denuncia que nació en 2013
La investigación arrancó en 2013 a partir de una denuncia por estafa que presentó Dolores Etchevehere, la menor de las hijas del matrimonio que formaron Luis Etchevehere —fallecido en 2009— y Leonor Barbero Marcial, la actual «mater familias».
El expediente también alcanza al exministro de Agroindustria de Mauricio Macri, Luis Miguel Etchevehere; al excandidato a gobernador por La Libertad Avanza, Arturo Sebastián Etchevehere, y al dirigente ruralista Juan Diego Etchevehere.
Los Etchevehere y los Grenón fueron procesados el 24 de noviembre de 2022 por la entonces jueza de Transición Carola Bacaluzzo, una medida que quedó firme. La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) tiene en tratamiento un recurso de queja de los Grenón, que plantearon la prescripción de los delitos que se les reprochan, un trámite que, según el fiscal Álvaro Piérola, no invalida la remisión a juicio oral y público. El mismo órgano debe resolver además un recurso de la Fiscalía contra el sobreseimiento de Luis Guevara, quien fuera director de SAER.
En otro capítulo paralelo, el empresario pizzero Germán Buffa, que también integró el comité directivo de El Diario, accedió a un juicio abreviado el 30 de diciembre de 2025 con una pena de tres años de prisión condicional.
Con ese panorama, Piérola pidió la remisión a juicio de Barbero Marcial, de los tres Etchevehere y de los hermanos Grenón.
La maniobra que describe la Fiscalía
Según la imputación fiscal, entre 2011 y 2015 Viviana Grenón, Leonor Barbero Marcial, Luis Alberto Guevara y Germán Buffa, en su carácter de directores contemporáneos y sucesivos de SAER, «obligaron abusivamente a la empresa cuyos bienes e intereses dirigían y administraban, perjudicándola».
El escrito detalla que el 16 de marzo de 2012 se aprobó la venta de cinco inmuebles de Paraná —en Urquiza 1050, 25 de Junio 33, 25 de Junio s/n, 25 de Junio 19 y Urquiza 1036— a la firma Arroyo Ubajay S.A., y de otros dos —en Buenos Aires 11 y Tratado del Pilar 526— a Nexfin S.A. Cuatro días después, el 20 de marzo de 2012, el Directorio autorizó la venta de siete propiedades más a Construcciones del Paraná S.A.: los pisos y el subsuelo de Urquiza 1119/23, un inmueble en Camoirano 63 de Victoria, otro en Caseros 9898 de Nogoyá y uno en Etchevehere s/n de Diamante.
Para la Fiscalía, esas operaciones contaron con la «cooperación imprescindible» de Walter Grenón y de los tres Etchevehere, en su doble rol de socios de SAER y de las empresas compradoras. Todos ellos aprobaron las ventas en la Asamblea Extraordinaria del 21 de marzo de 2012 y, a la vez, decidieron la adquisición de esos bienes para las sociedades que integraban, «en connivencia y de previo y común acuerdo con los Directores de SAER», con el objetivo de obtener ventajas patrimoniales personales y dejar a la empresa descapitalizada.
El producido de esas ventas, siempre según la imputación, se distribuyó entre los Etchevehere y la Asociación Mutual Unión Solidaria, de propiedad de Walter Grenón, en función de supuestas obligaciones que SAER mantenía con ellos y en detrimento de otros acreedores.
El círculo se cierra, dice el fiscal, con la venta de inmuebles en Pedro Zanni s/n y Buenos Aires esquina Urquiza a la Mutual 10 de Abril, que garantizaron dos operaciones de mutuo por un total de tres millones de pesos. Esas operaciones derivaron en dos causas judiciales por escrituración que tramitan en los juzgados Civil y Comercial N° 8 y N° 7 de Paraná.
El relato de las actas, paso a paso
El escrito reconstruye el entramado societario. El 20 de diciembre de 2010, los accionistas de SAER aprobaron por unanimidad poner a la venta todos los inmuebles de la sociedad, con excepción de la sede de Buenos Aires y Urquiza, y autorizaron al entonces presidente Walter Grenón a concretar las operaciones.
El 16 de marzo de 2012, el Directorio integrado por Viviana Grenón y Leonor Barbero Marcial aceptó la propuesta de Arroyo Ubajay S.A., y el 20 de marzo hizo lo propio con la de Construcciones del Paraná S.A. Al día siguiente, la Asamblea Extraordinaria de socios de NEA Capital Creativo S.A. —representada por Walter Grenón— y de la sucesión de Luis Félix Etchevehere —representada por Barbero— aprobó esas actas.
Más tarde, el 21 de septiembre de 2012, SAER aceptó la oferta de Nexfin S.A. por el inmueble de Tratado del Pilar 526, que Arroyo Ubajay había desistido de comprar, y por la propiedad de Buenos Aires 11. El Acta de Directorio del 31 de octubre de 2012 confirma que las ventas se efectivizaron y que parte del producido se usó para cancelar deudas con AMUS y con los propios coimputados Etchevehere y Barbero Marcial.
Para el fiscal, se trató de catorce inmuebles de «una firma insignia de la comunicación provincial y regional» vendidos a empresas conformadas por las mismas personas investigadas. Construcciones del Paraná S.A. tiene como únicos socios a los tres Etchevehere y a Barbero Marcial, mientras que la Mutual AMUS tiene como socio mayoritario y director a Walter Grenón, quien a la vez representa a NEA Capital Creativo S.A., socia mayoritaria de SAER, y es propietario de participaciones en Nexfin y Arroyo Ubajay.
«El producido de la venta de tales inmuebles fue a parar a manos tanto de aquellas empresas dirigidas por Grenón, como de Luis Miguel Etchevehere, Juan Diego Etchevehere, Arturo Sebastián Etchevehere y Leonor María Magdalena Barbero Marcial», sostiene Piérola, para quien la venta tenía como destino exclusivo «hacer circular el dinero entre las empresas de los socios de SAER, vaciando a ésta última y quedándose con sus bienes».
El fiscal remarca que las ventas no sanearon las cuentas de SAER: apenas dos meses después, la empresa debió buscar financiamiento fuera del circuito bancario para afrontar sus compromisos, lo que derivó en el embargo de sus derechos de cobro de publicidad y en la ejecución de deudas fiscales por parte del organismo tributario provincial.
El informe de la sindicatura
Piérola también cita el informe general de la sindicatura del concurso, que SAER inició en 2018. La contadora Cerini, en su rol de síndica, dio cuenta de que en 2010 dos hermanos de Luis F. Etchevehere —ya fallecido— transfirieron sus acciones a NEA Capital Creativo S.A., de titularidad de Grenón. Ese año, el nivel de endeudamiento de SAER era «preocupante» y en 2011 pasó a ser «inadmisible».
La sindicatura señaló que durante la gestión Grenon-Etchevehere los inmuebles se vendieron en su mayoría, pero el pasivo «más que saneado se fue incrementando». Y fue contundente sobre 2012: «El año 2012 fue cuando se puso a la concursada de rodillas, se la liquidó, y ya las condiciones para la obtención de fondos frescos para hacer frente a sus deudas fiscales y corrientes fue diferente, subsistiendo la empresa gracias a la pauta publicitaria oficial».
Tras esa etapa, Grenón transfirió sus acciones de NEA Capital Creativo S.A. a Ramiro Nieto y solo quedaron en el patrimonio de SAER dos inmuebles: la sede de Urquiza y Buenos Aires, y el de Avenida Zanni 1591.
El fiscal cierra su planteo con la figura de «administración fraudulenta». Para él, Barbero Marcial y Viviana Grenón deben responder como autoras, ya que tenían a su cargo el manejo y la administración del patrimonio de SAER. Walter Grenón, como partícipe necesario, tuvo un rol imprescindible al decidir el préstamo de dinero a SAER a través de la mutual AMUS, con el que se compraron inmuebles por sociedades a él vinculadas. Y los tres Etchevehere, también como partícipes necesarios, decidieron desde adentro de SAER la venta de los inmuebles y desde afuera su adquisición, «en perjuicio de SAER y para su beneficio personal».
De la Redacción de Entre Ríos Ahora