Los echaron por vender droga y ahora amenazan de muerte a su propia abuela
Si vivís en un barrio tomado por el narcomenudeo, sabés lo que es el miedo. Esta mujer denunció que la fiscalía le dijo que se arriesgara sola. ¿El resultado? Sus nietos la apuntaron con un arma.
Una mujer del barrio Mariano Moreno de Neuquén capital contó una historia que combina usurpación, narcotráfico familiar y desprotección. Marisa Rossana logró echar a su propia hija y a sus nietos de la casa de su madre de 85 años, que utilizaban como punto de venta de droga, pero asegura que desde entonces recibió amenazas de muerte y que uno de sus nietos la apuntó con un arma.
En diálogo con Canal 7, Marisa relató que la vivienda de su madre, que además está operada de la cadera, había sido destruida y convertida en un foco infeccioso y lugar de acopio. "Yo los saqué de una propiedad que tengo en la casa de mi madre, que la han destruido", dijo. "La mugre que saqué... tuve que pagar un contenedor. Mi mamá está en riesgo y ellos me han amenazado de muerte, me dijeron que me van a prender fuego la casa", agregó con angustia.
La mujer aseguró que no teme por su propia vida porque padece una enfermedad terminal: "no sé cuánto tiempo me queda". Sin embargo, sí está preocupada por la seguridad de otro de sus nietos, un adolescente de 17 años que no tiene relación con las actividades ilegales. "Mi nieto es un buen chico, estudia, es deportista, no toma, no va a boliches ni se droga. Temo por su vida", enfatizó.
Marisa contó que el detonante ocurrió días atrás, cuando su nieta la agredió físicamente. "Mi nieta me pega y salen todos los del búnker en diagonal a mi mamá, estando mi nieto que vende también, que es narco y le quiere pegar a mi nieto de 17 años porque sale a defenderme y lo amenazan", relató.
Denuncias previas y falta de respuesta
Al presentarse en el Ministerio Público Fiscal, la denunciante descubrió que la vivienda de su madre ya figuraba en denuncias anónimas como kiosco narco desde hacía cuatro años. Pero ante la falta de medidas concretas, decidió actuar por sus propios medios. "Cuando fui a la fiscalía a pedir ayuda para que alguien me acompañara a sacarlos, me contestaron que me arriesgara sola, que no se hacían cargo. Fui sola hace dos viernes y ahí mi nieto me amenazó por primera vez con un arma", relató. Según detalló, el joven, hoy mayor de edad, vende drogas en el inmueble desde que tenía 15 años.
La situación trasciende las paredes de la vivienda y afecta a todo el vecindario. "Los vecinos tienen miedo, los tienen amenazados y les han robado, son los dueños del barrio. Cruzando la calle hay otros narcos, a una cuadra hay más; son todas familias que se protegen entre sí", denunció. Y cuestionó con dureza el rol de las autoridades: "Los que laburamos y andamos por la vida derecho nos tenemos que bancar vivir encerrados. La justicia tiene el deber de protegernos y actuar, no puede ser que no hagan nada".