Los cuatro frentes que preocupan al Gobierno en lo que queda del año
¿Podrá el Gobierno mantener el dólar bajo control, reactivar el consumo y recuperar salarios en un año electoral? Los cuatro desafíos que marcarán el segundo semestre.
El Ejecutivo arranca la segunda mitad del año con la inflación en baja y el Banco Central con más de US$10.000 millones en reservas, pero los analistas ya señalan los puntos débiles que podrían complicar el rumbo. El dólar, la actividad, los salarios y la deuda son los ejes que marcarán la agenda.
¿Qué pasará con el dólar?
Uno de los principales dolores de cabeza para el Gobierno es mantener el tipo de cambio controlado. En junio, la divisa estadounidense volvió a la zona de los $1500, un nivel que no se veía desde principios de año. El problema, según los especialistas, es que la oferta de divisas podría reducirse en los próximos meses.
“Durante el primer semestre pudieron controlar el dólar con una gran oferta comercial que en el segundo semestre se reduce a la mitad y una oferta de dólares provenientes de endeudamiento privado, que probablemente también vaya bajando. Va a ser relevante ver cómo manejan ese cambio”, explicó Menescaldi.
Sin embargo, desde el Banco Galicia son más optimistas: “Este año, además de que la estacionalidad se está viendo diluida con el incremento de la producción y exportación de energía, ha habido demoras en la liquidación de la cosecha gruesa. Esto significa que, de producirse un catch-up, en los próximos meses podrían ingresar US$2600 millones adicionales”.
Gabriel Caamaño, de Outlier, resumió el desafío: “Lograr sostener la acumulación de reservas. Entiendo que a un ritmo menor, pero tampoco mucho menor, porque el año que viene es electoral y hay muchos vencimientos”.
Actividad económica: la recuperación en forma de K
La economía crece, pero de manera desigual. Mientras los sectores exportadores viven un boom, el consumo interno y la industria siguen en baja. Los economistas coinciden en que el plan económico no tiene margen para una política fiscal expansiva, por lo que el impulso debe venir del crédito.
“El desafío más grande es tratar de que ese crecimiento que hay en algunos sectores termine de impactar sobre un porcentaje más grande de la población”, señaló Giacoia, quien agregó que la recuperación del crédito y el salario real es fundamental.
Menescaldi advirtió que el aumento de la morosidad frena la expansión del financiamiento: “Hoy veo complicado al sector financiero para dar más crédito. Los que califican están tomando deuda en dólares mientras el banco no les quiere prestar a los que le vienen a pedir pesos”.
Un informe de BBVA Research confirmó: “El aumento de la mora en los segmentos de consumo evidencia que los beneficios de la normalización financiera aún no se trasladan de manera homogénea a los hogares”.
Salarios: la recuperación que recién empieza
En abril, el índice de salarios del Indec mostró una recuperación real, la primera desde agosto de 2025, según Outlier. “Es importante que vuelvan a crecer los salarios reales”, dijo Giacoia. Pero desde BBVA advierten que “recuperar los niveles de ingreso por habitante previos al prolongado estancamiento económico requerirá varios años de crecimiento sostenido”.
La sombra de la deuda 2027
El Gobierno ya aseguró el pago a bonistas del 9 de julio, pero hasta el final del mandato le quedan unos US$27.000 millones en vencimientos. Con las elecciones del año próximo generando volatilidad, los analistas recomiendan empezar a prefinanciar.
“Creo que el Gobierno, de manera precautoria, tiene que comprar los dólares que le faltan como mínimo. Y sobre todo y más importante, volver a los mercados y empezar ya a prefinanciar 2027, cuando tiene muchos vencimientos”, sugirió Menescaldi.