Los Corralitos, bajo la lupa: el plan que buscan activar antes de la próxima tormenta
Un intendente, un barrio castigado por los desbordes cloacales y una temporada de tormentas que ya se anuncia complicada. Qué encontró en Los Corralitos y qué plan busca activar antes de que llegue la próxima lluvia fuerte.
Marcos Calvente volvió a pisar uno de los puntos más complicados de Guaymallén por los desbordes cloacales. Lo hizo junto al nuevo titular de Aysam, Darío Hernández, y al responsable de Irrigación, Sergio Marinelli. El objetivo: cerrar un plan de contingencia que permita anticiparse a las tormentas y achicar el impacto sanitario y ambiental.
La recorrida se concentró en Los Corralitos, un sector que el municipio considera crítico. Allí las autoridades revisaron el estado de la infraestructura, identificaron los lugares más expuestos y evaluaron qué intervenciones hacen falta si se desatan lluvias intensas.
El encuentro no fue aislado: da continuidad a los reclamos que Calvente viene sosteniendo para que Aysam ponga en marcha un plan de acción específico para el departamento. La idea es que las emergencias se atiendan más rápido y que los desbordes no dejen consecuencias sobre la salud, el ambiente y la economía de los vecinos.
Qué contempla el plan de contingencia
El eje central será detectar con precisión dónde y en qué medida entra agua de lluvia al sistema cloacal. Ese ingreso es el que eleva los caudales y suele provocar colapsos cuando arrecian las tormentas.
"Lo que buscamos es identificar el foco del problema y las zonas más vulnerables, los barrios que están sometidos a mayor riesgo de contacto con el líquido cloacal. Tener esa información nos permitirá utilizar de mejor manera los recursos disponibles para enfrentar estas situaciones críticas", sostuvo Calvente.
En paralelo, Aysam sumará recursos operativos: más cuadrillas, guardias activas y pasivas y equipamiento para atender emergencias que se presenten al mismo tiempo en distintos puntos.
También se acordó avanzar en un sistema de alerta temprana que cruce los pronósticos meteorológicos con la información que aporten los equipos técnicos y territoriales. A eso se suma un mecanismo de comunicación coordinada para recibir reclamos con más agilidad, seguir cada intervención y mantener informados a los frentistas sobre cómo evoluciona cada caso.
Por qué eligieron Los Corralitos
Las autoridades analizaron en detalle la situación de ese barrio, donde ya hubo intervenciones para reducir los desbordes, aunque los riesgos persisten cuando las precipitaciones son fuertes.
"Elegimos esta zona porque es una de las más castigadas y de mayor vulnerabilidad. Nos reunimos acá para determinar cómo se va a manejar el sistema de conducción de líquidos cloacales ante una tormenta, en coordinación con Irrigación, para que el impacto sea el menor posible", explicó el jefe comunal.
El intendente había anticipado el enfoque del plan: "Estamos delineando el alcance de un plan de contingencia específicamente diseñado para enfrentar la situación de las tormentas asociadas al fenómeno del Súper Niño". La intención es adaptar el protocolo habitual de Aysam a las condiciones climáticas previstas para esta temporada, con un esquema de prevención, monitoreo y respuesta coordinada entre los organismos.
Reparto de tareas y apoyo municipal
La Municipalidad de Guaymallén ratificó que aportará personal y equipamiento de apoyo durante las 24 horas para colaborar en las emergencias. Aysam, en tanto, mantiene la responsabilidad sobre la operación y el mantenimiento de la red cloacal.
El nuevo esquema apunta a establecer responsabilidades claras, acortar los tiempos de intervención y optimizar los recursos mientras avanzan las soluciones estructurales que el sistema necesita. La meta final es contar con un plan de contingencia propio para Guaymallén, capaz de anticiparse a los eventos climáticos y de reducir el impacto de los desbordes en la vida cotidiana de los vecinos.