Los colectivos de la Región Metropolitana dejarán de pasar con la frecuencia habitual desde este martes: la medida afecta a los corredores del 1 al 8 y tiene un motivo que complica a miles de pasajeros.
Las empresas de transporte que operan los corredores del 1 al 8 de la Región Metropolitana anunciaron que desde este martes 3 de noviembre reducirán las frecuencias. La medida responde a los atrasos en los pagos de SAETA y a la imposibilidad de garantizar el abastecimiento de combustible para mantener las unidades en circulación.
La decisión fue comunicada este lunes por las operadoras, que advirtieron que tienen pendientes de cobro las partidas de septiembre y octubre. Esa falta de acreditación, explicaron, golpeó su capacidad financiera y les impide afrontar los gastos operativos del sistema.
El comunicado de las empresas
En un texto difundido este lunes, las prestatarias señalaron que la reducción se debe a que no pueden seguir cargando gasoil. También argumentaron que el desfinanciamiento y los incumplimientos en la cadena de pagos agotaron su capacidad crediticia para comprar combustible y otros insumos esenciales.
Las firmas aseguraron que ya hicieron presentaciones ante SAETA y el Gobierno provincial para pedir la regularización de las deudas. Mencionaron además pedidos de audiencia al ministro Ignacio Jarsún y reuniones con funcionarios de las áreas de Gobierno y Economía.
El riesgo de una paralización total
Las empresas calificaron la reducción de frecuencias como una medida de último recurso para evitar un colapso del sistema y una eventual interrupción total del servicio. La advertencia deja abierta la posibilidad de que, si no se normalizan los pagos, la situación empeore.
La disminución de colectivos afectará a los usuarios de los distintos corredores de la Región Metropolitana, que podrían enfrentar mayores tiempos de espera y dificultades para trasladarse a sus trabajos, escuelas y centros de salud.
Las operadoras reclamaron que SAETA y el Gobierno provincial regularicen los pagos pendientes y aclararon que la restitución de las frecuencias habituales dependerá de que se normalice la situación financiera.
Por ahora, la advertencia de las empresas abre un nuevo escenario de incertidumbre para el transporte público salteño, con miles de pasajeros que podrían verse afectados desde este martes.