Los choferes de Jujuy se plantaron en la puerta de UTA y hay un pedido que el gremio no puede firmar solo
Los choferes de Jujuy tienen el respaldo de la Secretaría de Trabajo, pero les falta una firma que no depende de ellos. Mientras la UTA entra en año electoral, la obra social también hace agua y los subsidios siguen congelados. El pedido que puede destrabar todo sigue sin respuesta.
Un grupo de choferes de distintas empresas de transporte se concentró este martes en la puerta de la sede de la UTA Seccional Jujuy. Fueron a pedirle al veedor del gremio que firme las denuncias salariales que los trabajadores ya no pueden presentar por su cuenta.
El reclamo no nació ese día. Días antes, una delegación había mantenido una reunión con el director de Trabajo de la provincia, que les confirmó un dato clave: en Jujuy no existe una escala salarial propia. El esquema que rige es el de la paritaria nacional.
El problema es administrativo. Para que las presentaciones ante la autoridad de aplicación tengan curso legal y se abran las audiencias de conciliación, la firma de la representación sindical es obligatoria. Sin ese respaldo, el expediente no avanza.
“Cobrar la escala nacional como en todo el país”
Cristian Tapia, vocero del grupo de trabajadores, explicó frente a la sede gremial el motivo de la protesta: “Venimos a pedirle al señor veedor que haga las denuncias que tenga que hacer para seguir avanzando con las audiencias... Nosotros vamos a seguir insistiendo y sosteniendo que tenemos que cobrar la escala nacional como cobran en todas las provincias”.
El dirigente también marcó los tiempos que manejan. La UTA va a elecciones en diciembre y la nueva conducción recién asumiría a comienzos del año próximo. Para Tapia, esperar ese recambio no es una opción: “No podemos esperar a enero o febrero a que asuma una nueva comisión para hacer las presentaciones, se lleva muchísimo tiempo y necesitamos una respuesta pronta para llegar a fin de año con algo concreto”, enfatizó.
Obra social, subsidios y boletos: las otras deudas
La paritaria no es el único frente de conflicto. Los choferes expresaron su preocupación por la obra social de la UTA, que viene arrastrando serios problemas de cobertura que afectan a las familias del transporte en toda la provincia.
Del otro lado, las empresas justifican las liquidaciones a la baja y los atrasos en el pago de haberes con un argumento: un desfasaje estructural que atribuyen a las políticas de financiamiento provincial. Según los trabajadores, los empresarios sostienen dos puntos:
Subsidios provinciales: los montos estarían congelados desde hace tres años.
Atributos sociales y boletos: denuncian demoras recurrentes en la liquidación de las compensaciones por atributos sociales y por programas como el BEGU (Boleto Estudiantil Gratuito y Universal) y los abonos escolares.
Los choferes también apuntaron contra la actual conducción del gremio por lo que consideran una “falta de interés” en la realidad del sector. Y anticiparon que la alerta seguirá hasta que la UTA oficialice las denuncias en la Secretaría de Trabajo, con un objetivo de fondo: exigir el cumplimiento integral del convenio colectivo.