Los chicos juegan a metros del tránsito y los vecinos ya juntaron firmas para frenar un peligro
Lorena Sánchez reunió firmas de los vecinos de San Cayetano para construir un muro y transformar un sector del bulevar en una plaza. La nota quedó esperando respuesta, pero su historia esconde mucho más.
Los vecinos del barrio San Cayetano, en Comodoro Rivadavia, volvieron a reclamar por obras de infraestructura que esperan desde hace años: calles en mal estado, falta de iluminación y paradas de colectivo sin refugios son algunas de las necesidades que enumeraron ante ADNSUR.
Lorena Sánchez, referente del barrio y de la organización Mujeres Guerreras, aseguró que los pedidos se repiten gestión tras gestión y que, pese a las promesas, las soluciones no llegan. La asociación vecinal recibió una nota con firmas de los vecinos para avanzar con un muro de contención en el bulevar 10 de Noviembre, donde los chicos suelen jugar en verano, pero hasta ahora no hubo respuesta.
El riesgo en el bulevar 10 de Noviembre
El lugar elegido para el muro es un sector del bulevar 10 de Noviembre, en el que durante los meses de calor se juntan los nenes del barrio. Sánchez explicó que el tránsito constante de autos y colectivos por las avenidas Roca y 10 de Noviembre convierte a ese espacio en un peligro. La idea es delimitarlo y transformarlo en una plaza o espacio recreativo seguro.
“Reunimos firmas y presentamos la nota en la asociación vecinal, pero no estaba el presidente. La dejamos con otra persona y quedamos esperando”, detalló la referente.
Calles destruidas y pozones que no se arreglan
Las lluvias vuelven a poner en evidencia el deterioro de las calles del bulevar Andrade, Roca y los sectores más alejados del barrio. Según Sánchez, se forman pozones y desniveles que complican el tránsito y obligan a los vecinos a caminar cuadras enteras por un terreno irregular para llegar a la parada del colectivo.
“Hace años que se viene pidiendo y nada”, sostuvo. Si bien en algunas ocasiones enviaron máquinas para arreglar las calles, la intervención no alcanza: con cada lluvia los problemas vuelven a aparecer. Para la referente, hace falta un trabajo de relleno y acondicionamiento de fondo.
La situación se agrava en invierno, cuando las condiciones climáticas hacen casi imposible circular por esos sectores. Además, hay zonas que quedan a oscuras en las primeras horas de la mañana, lo que afecta especialmente a los estudiantes que salen temprano hacia la escuela.
El recuerdo de una tragedia
Sánchez recordó un hecho que marcó al barrio: un nene murió hace años tras caer con su bicicleta en una zanja que se había formado por trabajos vinculados con el servicio de agua. Para los vecinos, ese antecedente refuerza la urgencia de intervenir sobre los pozos y zanjas para evitar nuevas desgracias.
Robos y falta de garitas
La inseguridad también forma parte del reclamo. Hace poco, un joven fue asaltado alrededor de las 7 de la mañana mientras esperaba el colectivo, todavía de noche. La combinación de falta de luz, ausencia de refugios y calles en mal estado deja a los vecinos en una situación de vulnerabilidad que, según Sánchez, requiere una respuesta urgente.
La referente también destacó que muchas de las obras que sí se concretaron en el barrio fueron financiadas por los propios vecinos, como el sistema de cloacas, lo que demuestra el esfuerzo de la comunidad para cubrir necesidades que el Estado no resuelve.
La tarea social de Mujeres Guerreras
Más allá de los reclamos, la organización Mujeres Guerreras continúa con su trabajo solidario. El grupo, integrado hoy por unas ocho mujeres, nació hace años preparando viandas para personas en situación de calle y recorriendo distintos puntos de Comodoro Rivadavia para repartir comida.
Con el tiempo, ampliaron su labor y dejaron de concentrarse solo en San Cayetano: hicieron intervenciones en la zona del Faro y campañas para asistir a personas sin techo. Incluso intentaron impulsar un albergue para quienes no tenían dónde pasar la noche, aunque ese pedido nunca prosperó.
Las viandas se suspendieron después de la pandemia, pero la organización sigue adelante con campañas para juntar alimentos y elementos de primera necesidad, además de eventos con artistas locales para recaudar productos.
Ahora, Mujeres Guerreras organiza el festejo del Día del Niño en la plaza de San Cayetano, un lugar elegido justamente porque no hay otros espacios recreativos cerca para los chicos del barrio. Para eso, lanzaron una campaña de donación de juguetes y elementos que puedan entregarse durante la jornada.